Descomplicado/Jorge Robledo
Y del médico
Carlos Ravelo Galindo, afirma:
Dejemos por la paz hoy, la gasolina, el gas, la gramática y hablemos de un cazador de patos que disfrutaba una agradable mañana en Texcoco cuando decidió orinar.
Pero antes un bocadillo de Salvador Díaz Mirón:
“Ay de
los enamorados
Que están en diversos puntos
Y viven ¡infortunados!
Con los cuerpos separados
Y los espíritus juntos”
Ahora el del cazador.
Se
acercó a un árbol y apoyó en él su escopeta.
En ese momento, una ráfaga de viento sopló y derribó el arma, que para horror del cazador, se activó y le disparó en los genitales. Afortunadamente para él, algunos cazadores cercanos escucharon su grito y llamaron a una ambulancia.
Varias horas después, acostado en una cama del hospital, su médico se le acercó.
«Bueno, señor, tengo una buena noticia y una mala noticia.
¿Qué le gustaría escuchar
primero?»
«Dígame las buenas noticias,
por favor», dijo el cazador.
«Bueno, la buena noticia es que estará bien. El daño fue local en su ingle, hubo muy poco daño interno y pudimos eliminar todos los perdigones».
«¿Cuál es la mala noticia
entonces? ‘ preguntó el cazador.
«La mala noticia es que hubo
un gran daño de perdigones en su pene.
Voy a tener que referirlo a mi hermano».
. Supongo que podría ser peor», respondió el cazador. «
¿Es su hermano un cirujano
plástico?»
«No exactamente…» respondió
el doctor con delicadeza:
‘Es un flautista en la sinfónica local.
Él le enseñará dónde poner sus dedos para que no orine en toda la taza.
Mejor que hablar de la gasolina. Como lo hacen Inde chente y feli pillo.