Gana Charlyn Corral premio a mejor delantera del mundo
CIUDAD DE MÉXICO, 18 de abril de 2026.- El Draft de la NFL no siempre premia a los elegidos más altos, y la historia demuestra que varias estrellas surgieron lejos de los reflectores iniciales.
Talento de élite encontrado en rondas medias, tardías e incluso fuera del draft, destacando las alas cerradas.
Como el caso de Travis Kelce, fue seleccionado en 2013 con el pick 63 de tercera ronda y se convirtió en una pieza clave ofensiva de los Kansas City Chiefs.
George Kittle, otro ala cerrada, elegido en 2017 con el pick 147 de quinta ronda, redefinió la posición con su combinación de bloqueo y recepción.
Antes, Jason Witten, pick 69 en 2003, ya había marcado el estándar de consistencia; y más reciente, Mark Andrews, tomado en 2018 con el pick 86, se consolidó como uno de los blancos favoritos en su equipo.
La lista incluye historias aún más improbables, como la de Shannon Sharpe, quien fue elegido en la séptima ronda en 1990, mientras que Antonio Gates ni siquiera fue drafteado y terminó siendo leyenda.
Estos nombres evidencian que el talento puede aparecer en cualquier punto del proceso y demuestra que el draft evalúa potencial, pero la grandeza se construye después.