CIUDAD DE MÉXICO, 2 de octubre de 2019.- El subsecretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Gabriel Yorio, afirmó que se ha detectado que en el país existe una evasión fiscal que asciende a los 500 mil millones de pesos.

Ante ello, sostuvo que frenar este ilícito permitirá fortalecer la recaudación para lograr en el mediano plazo un marco tributario equitativo que dote de más recursos al Gobierno y se gaste e manera más eficiente.

Lo anterior lo dijo durante su participación en la mesa de trabajo en parlamento abierto que realiza la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados, de cara al análisis de la propuesta de la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) y el Paquete Económico 2020.

Ahí, el funcionario federal dijo a los diputados que la Ley de Ingresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2020 está enfocada en reducir los huecos que facilitan la evasión y elusión, y adoptar acciones específicas en materia tributaria.

En este sentido, afirmó que es necesario emprender acciones específicas de administración tributaria, antes del transitar hacia una reforma fiscal, pues ésta tiene que discutirse de manera profunda con los legisladores y todos los entes económicos y políticos del país.

Yorio sostuvo que, la captación de recursos se alinea a un marco macroeconómico responsable y diseñado para disminuir, dijo, la carga fiscal de Pemex, uno de los activos más importantes, por eso es prioritario, al igual que el tema de la seguridad y el bienestar.

“El gran reto en inversiones, infraestructura e inversión pública es recaudar más mediante el aumento del número de contribuyentes para tener más margen de maniobra, porque México es uno de los países que menos cobra impuestos en el mundo. En la actualidad, sólo el 13.1 por ciento de los ingresos son tributarios”, explicó.

Reiteró que se busca fortalecer los mecanismos de recaudación para facilitar el pago de impuestos contenido en las propuestas de miscelánea fiscal.

Por lo que, indicó, en este Paquete Económico se enviaron iniciativas para mejorar la administración tributaria, utilizar nuevas herramientas y adaptar los avances tecnológicos, con lo que se dotará de tecnología al Servicio de Administración Tributaria (SAT), para hacer cruces de datos y mayor fiscalización.

Detalló que se vincula con el cobro de impuestos a las plataformas digitales, los cuales aclaró que ya están en la estructura tributaria, para que de manera voluntaria éstos se retengan a fin de cerrar espacios de evasión y elusión fiscal.

Sobre todo, porque afirmó que la economía digital crece muy rápido, por lo que se requiere empezar a adaptar el marco normativo y la estructura fiscal a un sector en estas condiciones, así como facilitar la retención de impuestos de vendedores independientes.

Sobre las cifras relevantes y que son determinante para el crecimiento, los ingresos y egresos que se podrán utilizar, el funcionario federal  reiteró un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de entre 1.5 y 2.5 por ciento; superávit primario bajo para dar certidumbre a los mercados, inversionistas y, sobre todo, a los ciudadanos.

“Estamos muy conscientes del impacto que pueda tener un descarrilamiento de la senda fiscal, por eso, la queremos mantener en forma, con un nivel de endeudamiento estabilizado”, explicó.

Destacó que uno de los objetivos de la política fiscal es mantener la deuda estabilizada; el mandato del Presidente es que no se incremente respecto del PIB, se plantea 45.6 por ciento, aunque dependerá también de cómo se mueva el tipo de cambio.

Indicó que el manejo de la deuda está relacionado a la infraestructura y puede ser un mecanismo de política contracíclica, “tenemos fondos de estabilización que ayudan a captar ingresos excedentes, para utilizarse en el corto plazo, pero no están planteados con visión de mediano plazo”.

Planteó transformar ese mecanismo en uno contracíclico y fijar una meta de gasto nominal y controlar la deuda bruta, también, de manera nominal, para que cuando los ingresos sean superiores a lo esperado, se canalicen al instrumento y, cuando sean menores, se active el fondo.

Además, estipular en qué se gastará ese ahorro y manejar proyectos que impacten la actividad económica; impulsar la planeación de infraestructura y mejorar los sistemas de gestión de inversión pública, federal, estatal y municipal.

Respecto a la inflación, subrayó que se estima, en tres por ciento; el precio del barril de la mezcla mexicana de petróleo en 49 dólares; tipo de cambio en 19. 24 pesos por dólar y la tasa de interés en 7.4 por ciento.

Aseguró que el marco macroeconómico de los criterios para el próximo año, se caracterizan por lo que llamó el conservadurismo fiscal y responsabilidad al formular los grandes agregados fiscales, sobre todo en los ingresos.

Yorio aclaró que ante los retos y restricciones, se presenta una política de ingresos plasmada en la Ley de Ingresos que no proponen nuevos impuestos y responde a una solicitud del Presidente para mantener la estructura fiscal del país durante la mitad de su gestión, lo que implica diseñar la mejor manera de fortalecer los ingresos durante la segunda parte de la gestión.

Por lo que dejó e claro que los impuestos sólo se ajustarán de acuerdo con los incrementos a la inflación, ya que registraban rezagos de tres a seis años, “es una actualización por la inflación acumulada”, aseveró.