Avanzan Asambleas sobre Ley de Derechos de los Pueblos Indígenas
CIUDAD DE MÉXICO, 29 de septiembre de 2026.- Bajo la advertencia de que el caso Ayotzinapa no se cerrará hasta encontrar a los 43 estudiantes normalistas, la presidenta Claudia Sheinbaum calificó las nuevas investigaciones como relevantes para avanzar en el proceso.
“No está cerrada la investigación y no se va a cerrar hasta que no se encuentre la verdad, se haga justicia y encontremos dónde están los jóvenes”, aseguró en la Mañanera del Pueblo de este martes.
Sheinbaum Pardo aseguró que, tras el cateo, se encontró que la funeraria está totalmente irregular y sus dueños, toda una familia, están vinculados con la delincuencia organizada desde antes.
“Entonces, esa es una línea de investigación que continúa, pero es muy relevante. Y es con datos científicos, no es un invento, no es alguien que dijo, no son testigos. Son llamadas telefónicas de esa noche y esa madrugada de personas involucradas o que está probado que estuvieron involucradas con la detención de los estudiantes esa noche, con una funeraria y un médico.
Toda la familia de la funeraria está detenida y el médico está detenido”, arremetió.
Respecto a las cuatro nuevas líneas de investigación anunciadas el lunes por la Fiscalía General de la República (FGR), la mandataria federal fue contundente al revelar el caso de la funeraria involucrada en llamadas telefónicas.
“Se encontró que esa noche y esa madrugada, del 26 de septiembre de 2014 al 27 de septiembre de 2014, hubo una serie de llamadas telefónicas que no habían sido analizadas a su profundidad”, puntualizó.
De estas llamadas telefónicas, recordó que son de personas que están detenidas por su participación que se comunicaron esa noche con una funeraria y con un médico o un nutriólogo.
“Es relevante, ¿están de acuerdo? Si son varias llamadas de personas esa noche y esa madrugada que se comunican con un médico y con una funeraria, pues es relevante a la investigación”, sostuvo.
Este lunes, el gobierno de México reveló cuatro nuevas líneas de investigación sobre la desaparición de los 43 normalistas en Iguala, Guerrero.
Entre ellas, se encuentran los hallazgos de llamadas entre miembros de esa organización criminal y personal de establecimientos funerarios y del sector salud.
En agosto de 2025 se estableció que el dueño de la funeraria utilizó el teléfono perteneciente a un estudiante. Esto motivó diversas acciones en octubre de ese año, entre ellas la ejecución de cateos realizados a las instalaciones de las funerarias y el SEMEFO localizando un fémur humano, un arma de fuego, documentación y un horno crematorio sin registro oficial, así como irregularidades graves en la operación del SEMEFO.




