Luchan Contra el huracán Otis desde tráiler
CIUDAD DE MÉXICO, 21 de noviembre de 2025.- Acapulco tuvo a su Baby’O el 17 de noviembre de 1976, cuando aún estaba casado con la vida nocturna mundial y no se sueltan de la mano pese al veto de la comunidad judía, los huracanes, la pandemia y la violencia.
En un puerto conocedor de la música internacional, la disco, llamada como el tema de Dean Martin, le heredó el gusto y puso los sonidos de vanguardia de NY para sus clientes, en un principio más de todo el mundo y luego sobre todo chilangos, con su rey, El Mirrey, Luis Miguel.
Y el documental La noche eterna del Baby’O, producido por N+ Docs, dirigido por Emilio Maillé y ya disponible en ViX, une los recuerdos felices y tristes de Acapulco y su retoño de cerca de 50 años.
Los problemas de Acapulco han sido los del Baby’O y si la gente no quiere ir a Acapulco, no hay gente en el Baby y eso implica que la gente que trabaja en el Baby, no tenga trabajo; entonces, lo que impacta al primero, lo hace al otro.
Me parecía interesante tener una narrativa en la que hablas de lo que le sucede a Acapulco, porque eso impacta en el Baby, que es el catalizador o se convierte como en lo que amplifica”, explica el realizador, vía Zoom.
Aún en brazos de Acapulco, apenas empezando a caminar, el bajar el volumen definitivamente del Baby’O ha sido una constante; principalmente, por falta de clientes, huracanes, la pandemia de Covid 19 y dos incendios, siendo el más reciente, el 29 de septiembre de 2021, provocado.
Hasta la fecha no sabemos quién fue o por lo menos yo no sé y no me interesa saber”, externa Rafael Villafañe, uno de los dueños y fundadores del lugar, en el documental, el cual muestra cómo iniciaron el fuego.
Para el inicio de la crisis de violencia en el puerto y su bebé, los testimonios del filme apuntan al Cártel de Sinaloa, con la misión de establecer un corredor desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
Así como a El Rey de la Costera, La Barbie, Édgar Valdez Villarreal, a quien, aseguran, vieron en el Baby y tras su captura, el 30 de agosto de 2010, los peligros crecieron, así como los golpes de los huracanes, la cultura de la protección civil y el futuro.
“Serán momentos diferentes; mejores…, no lo sé, comparado con qué, pero espero, creo y siento que Otis puede traer para el futuro cosas buenas, ya simplemente pensando en cómo la protección civil reaccionará frente a un futuro huracán, ya no será como antes.
“Es lo mismo que pasó con los sismos en la Ciudad de México, una cultura de protección, eso es algo que definitivamente cambiará y eso creo que salvará vidas en un futuro, porque los huracanes seguirán llegando.
“En términos sociales, es todo más complejo, ahí no hay fórmulas así tan sencillas, pero sí espero que ambos, Acapulco y Baby, vivan grandes momentos en el futuro, no serán mejores porque los tienes que comparar con un pasado, pero que sean buenos y que sean positivos”, detalló y finalizó Emilio Maillé.





