Muere impactada por Metrobús
CIUDAD DE MÉXICO, 2 de abril de 2026- Como parte del festival Aqüífera 2026, el arte toma el espacio público con la exposición fotográfica El recuerdo del agua.
La muestra busca reconectar a la ciudad con uno de sus elementos más vitales y preciados.
La exposición podrá visitarse en el puente que atraviesa sobre Circuito Interior, uno de los accesos a la primera sección del Bosque de Chapultepec.
Curada por Sofía Rivera y Mariana Arriaga, la muestra reúne a 27 fotógrafos que exploran el agua desde múltiples perspectivas, paisajes urbanos, tormentas, escenas submarinas y playas.
Rivera explicó que por primera vez las obras estarán disponibles a la venta mediante códigos QR, con impresiones en distintos formatos.

Un 10 por ciento de cada compra se destinará al Fideicomiso Pro Bosque de Chapultepec, enfocado en la conservación de fuentes.
Arriaga destacó que el proyecto también responde a la dificultad de comercializar fotografía, por lo que impulsaron la plataforma fotorepública.com.
La colección incluye una edición especial dedicada a Chapultepec, con imágenes que abordan el agua desde su dimensión histórica, urbana y natural, en una ciudad construida sobre antiguos ríos y lagos.
Como parte de la edición 2026, del jueves 2 al domingo 5 de abril el Festival del Bosque de Chapultepec rinde tributo al agua.
El festival Aqüífera invita a un recorrido por fuentes emblemáticas de Chapultepec, entendiendo el agua no solo como recurso, sino como origen de vida.
La Fuente de la Templanza, ubicada sobre la Calzada del Rey, destaca como pieza histórica y escultórica en la Primera Sección del bosque.

Construida en 1931, integra junto al ahuehuete El Sargento y la Tribuna Monumental, un paisaje simbólico que representa las cuatro virtudes cardinales: Justicia, Prudencia, Fortaleza y Templanza.
También sobresale la Fuente de las Ranas, una réplica de 1914 proveniente de Sevilla, con más de un siglo de historia, sus ocho ranas y azulejos españoles la convierten en postal clásica.
Fue instalada en 1921, con diseño cerámico de Manuel García-Montalván y dirección artística de Félix Jorge Martínez, y originalmente se encontraba ubicada en el espacio que hoy ocupa el Altar a la Patria.
El recorrido incluye la gran Fuente de Nezahualcóyotl, inaugurada en 1956, la cual abarca mil 250 metros cuadrados en forma de escuadra.
Esta obra monumental de Luis Ortiz Monasterio narra en bajorrelieves la vida del tlatoani y reafirma el vínculo entre agua y memoria urbana en la ciudad.





