La voz del pueblo es la voz de Dios, el mansaje de Beatriz Müller a Lula
CIUDAD DE MÉXICO, 25 de octubre de 2026.- Ante el reclutamiento de niños y jóvenes por parte de grupos criminales, la Iglesia católica hace un llamado a ganarle a estas organizaciones delictivas mediante prevención y atención.
“Llegar antes que el crimen significa que un niño o adolescente encuentre la atención y seguridad que necesita. Su deseo de pertenecer y de construir un futuro merecen una respuesta de toda la sociedad, y ninguna organización criminal debería encontrar en esas aspiraciones una oportunidad para apropiarse de su vida”, señaló este domingo.
A través de su editorial dominical titulada Llegar antes que el crimen, aseguró que este se aprovecha de los sueños y las necesidades de niñas, niños y adolescentes, por lo que protegerlos exige actuar antes de que sean reclutados.
Recordó que en México, 1,338 niñas, niños y adolescentes murieron por agresiones en 2024. Otros 7,941, que habían desaparecido entre 2019 y 2024, seguían sin localizar al 5 de septiembre de 2025, de acuerdo con datos que el Programa de Seguridad Ciudadana de la Universidad Iberoamericana recogió a través de fuentes oficiales y organizaciones ciudadanas.
“El reclutamiento de un niño o un adolescente puede comenzar con una falsa oferta de empleo, una amenaza o una relación de confianza. Las organizaciones criminales también aprovechan la necesidad de pertenecer, de sentirse reconocido y de imaginar un futuro, entre otras situaciones más”, puntualizó.
Estrategias como medir el fenómeno a través de un registro específico y prevenir desde la familia, la escuela y la comunidad, son parte de las propuestas que podrían ayudar a combatir esta problemática.
Además, actuar frente al reclutamiento digital que se da en las plataformas, las cual deben responder ante los contenidos que buscan captar a menores de edad, transparentar sus medidas de moderación y colaborar con las autoridades para establecer mecanismos eficaces de detección y denuncia.
“La prevención comienza cuando la protección se hace presente en la vida cotidiana, como por ejemplo, cuando una ausencia escolar recibe atención, una amenaza encuentra respuesta o una familia sabe que puede pedir ayuda sin quedar expuesta”, aseveró la Iglesia.




