Cuatro libros contra el fanatismo
En la antigua Grecia, cuando las enfermedades eran consideradas castigos de los dioses o posesiones espirituales, Hipócrates revolucionó ese concepto al demostrar que salud y enfermedad tienen causas racionales, físicas y naturales.
El legado del llamado “padre de la medicina” conserva un principio esencial: la observación rigurosa del paciente y el deber de intervenir cuando la enfermedad amenaza su salud.
Más de 25 siglos después, esa observación esencial en la medicina encuentra otros canales. Desde una pantalla se pueden conocer ciertos signos, escuchar síntomas y determinar los pasos a seguir, incluso sin compartir el mismo espacio físico con la o el enfermo.
La distancia entre médico y paciente ya no impide necesariamente el primer contacto clínico, solo se modifican las herramientas disponibles y plantean nuevas exigencias para interpretar sintomatologías.
Si el sabio griego caminara hoy por las calles de la Ciudad de México comprendería de inmediato que el enemigo del paciente es también el tiempo de atención ante las emergencias.
En ese contexto, la Telemedicina representa una oportunidad de valoración médica incluso antes del arribo de una ambulancia. Este servicio proporcionado desde el C5 cuenta con dictamen técnico y certificación de la Secretaría de Salud federal para 33 procedimientos médicos a distancia.
Cuando una persona reporta una emergencia al 9-1-1, las o los operadores valoran la situación y, si es necesario, transfieren la llamada al área médica. El personal especializado puede enviar un enlace por WhatsApp para iniciar una videollamada y evaluar directamente la condición del paciente.
Este esquema de atención forma parte de la descentralización de los servicios de emergencia impulsada por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, donde la distribución estratégica de unidades de rescate, la incorporación de ambulancias equipadas y el fortalecimiento de la coordinación metropolitana buscan agilizar la respuesta, particularmente en las alcaldías más alejadas.
En el marco del Día del Médico, conmemorado cada 23 de octubre en México —coincidente con la inauguración del Establecimiento de Ciencias Médicas en 1833, antecedente de la actual Facultad de Medicina de la UNAM— esta evolución tecnológica amplía las posibilidades de atención más allá de los límites del consultorio, en una especie de Hipócrates digital.