Un punto de vista penal
A los mexicanos se nos ha vendido la idea de que a partir de 2018, con la llegada de la izquierda al poder, encarnado en los gobiernos de la auto llamada Cuarta Transformación, México es otro y se han superado las carencias más elementales. Desgraciadamente eso está totalmente alejado de la realidad.
Desde las conferencias mañaneras se nos trata de convencer que atrás quedaron problemas tan graves, como la violencia, la pobreza y la carencia de los servicios de salud, cuando en realidad se mantienen los claroscuros en nuestro país, especialmente en sectores altamente vulnerables, como son los niños.
En la semana, leí el resumen de un documento que refleja precisamente las contradicciones prevalecientes en torno a la situación de la niñez mexicana, que es muy valioso no sólo porqué subraya su problemática, sino porqué plantea propuestas que deberían ser tomas en cuenta por las autoridades.
Se trata del informe “¿Cómo Vamos con la Primera Infancia?”, elaborado por Early Institute y su herramienta de seguimiento el Sistema de Indicadores de Primera Infancia (SIPI México), en el cual se revela una preocupante situación en nuestro país, ya que, a pesar de los avances en la reducción de la pobreza, la mortalidad infantil ha aumentado significativamente (16.4%), entre 2022 y 2023, mientras persisten las carencias en diversos rubros, especialmente en servicios de salud.
El informe destaca que, si bien la pobreza infantil disminuyó 20% a nivel nacional entre 2018 y 2024, aumentaron las carencias sociales, especialmente en el acceso a servicios de salud. La vulnerabilidad por carencias sociales creció un 25% en el mismo período.
Un dato que llama la atención, explicaron los investigadores de Early Institute, es el tema de la mortalidad infantil, que en cinco años aumentó 16:4%. En ese periodo la tasa de mortalidad de menores de 5 años por cada mil nacidos vivos aumentó de 13.8 a 16 casos.
A inicios de esta semana, en conferencia de prensa, el maestro Cándido Pérez Hernández y la investigadora y economista Renata Díaz-Barreiro Castro, en su calidad de voceros de Early Institute, indicaron que “si bien la educación inicial ha aumentado en un 5.9% a nivel nacional entre 2022 y 2023, el acceso sigue siendo limitado y desigual.
Las desigualdades territoriales persisten, con el sur de México rezagado en el bienestar de la primera infancia”, citaron los expertos. Los cinco principales estados en donde se incrementó el rezago de acceso de niñas y niños a educación inicial son: Querétaro (-13%); Chiapas (-11.1%); Quintana Roo (-9.1%); Michoacán (-6.4%) y Tlaxcala (-5.7%).
En materia de cuidado inadecuado y violencia se identificó un aumento en el hogar, que creció un 13.6% entre 2022 y 2023. En materia de carpetas de investigación por delitos cometidos en contra de niñas y niños de cero a 4 años en el periodo 2022-2023, se registró un aumento considerable. Los estados con mayor incremento fueron: Oaxaca (1127%); Campeche (534%); Aguascalientes (181%); Baja California (68%) y Colima (50%).
Los investigadores urgieron en la necesidad de implementar políticas públicas integrales y focalizadas que aborden las desigualdades territoriales y garanticen un desarrollo integral en la primera infancia. Se pronunciaron por un nuevo pacto por la primera infancia, basado en la responsabilidad compartida en la que se involucre a todos los sectores de la
sociedad y que se base en los siguientes principios:
• Que reconozca a la primera infancia como una prioridad nacional y destinar los recursos necesarios para garantizar su bienestar.
• Que aborde los desafíos que enfrentan los niños desde una perspectiva holística, que incluya la salud, la educación, la nutrición, la protección y el cuidado.
• Que establezca mecanismos de coordinación entre las diferentes instituciones y niveles de gobierno -gobierno Federal, estados, Municipios- para garantizar la eficacia de las políticas públicas.
• Que fomente la participación de las familias, las organizaciones de la sociedad civil y el sector privado en la construcción de un futuro mejor para los niños.
• Que determine mecanismos de monitoreo y evaluación para asegurar que los recursos se utilicen de manera eficiente y que se rindan cuentas a la sociedad.
El informe de los especialistas de Early Institute es un llamado para que las autoridades reorienten las políticas públicas y que estas protejan de manera adecuada a los mexicanos que están en la primera infancia (de 0 a 5 años de edad).
Esta etapa de la vida es crucial para cualquier ser humano, porque en ella se van formando las bases de la personalidad. No puede haber una sociedad sana, con infantes indefensos en rubros tan importantes como el acceso adecuado a la salud y a la educación.
No basta con que el Gobierno Federal se ufane en “presumir” que muchos mexicanos han salido de la pobreza, si este objetivo no es acompañado con satisfactores tan elementales como el otorgamiento de servicios de salud de calidad, por ejemplo.
“Infancia es destino”, señala un famoso refrán y, si persiste un índice elevado de mortalidad infantil, entonces sí, el país no tendrá destino.