El “chupete digital”: calmar hoy con el celular, pero ¿a qué costo?
Los presos políticos del actual sexenio
Quien ordenó la golpiza del Cuerpo de Granaderos (que ya se vio que sí existe), en contra de manifestantes el 15 de noviembre. no midió las consecuencias políticas de esta acción: Ahora se demuestra que el Gobierno de Morena sí reprime y los detenidos se convirtieron en los primeros presos políticos del sexenio.
El mensaje que se envió a nivel interno y mundial es que definitivamente el Gobierno Mexicano no tolerará marchas que cuestionen la política de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, para combatir la inseguridad.
Indudablemente, no se pueden comparar las matanzas del 2 de octubre de 1968 y del 10 de junio de 1971, durante los gobiernos de Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría, respectivamente, con lo ocurrido el sábado pasado en el zócalo capitalino.
Díaz Ordaz y Echeverría, presidentes en la época de un PRI hegemónico, pararon en seco a sus opositores, ordenando el homicidio de un número de mexicanos que jamás será conocido. Algunos dirigentes estudiantiles de aquellos años, con el tiempo se convirtieron en funcionarios incluso del mismo Revolucionario Institucional o de Morena, como es el caso de Pablo Gómez.
El Movimiento de Regeneración Nacional se formó al calor de las protestas, del conflicto social. Muchos de sus destacados líderes sufrieron golpes en sus movilizaciones y condenaron la violencia policiaca. ¿Cómo es que ahora un gobierno de Morena ordena la represión contra manifestantes? ¿Ya se le olvidó su raíz histórica?
¿Era inevitable que surgiera la represión para frenar al bloque negro y a marchistas que se comportaban de manera violenta? Por supuesto que no. Había maneras de inmovilizar a protestantes con otros métodos, como el “encapsulamiento”.
Durante décadas, los políticos de izquierda condenaron la represión del priismo y pidieron la liberación de presos políticos. Ahora el gobierno de Morena reprime y manda a la cárcel a detenidos durante la marcha, que se convierten de facto en presos políticos. Los primeros del gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo.
¿Quién ordenó a los granaderos (que sí existen), reprimir a marchistas? Lo único que se puede determinar con la línea de mando, es que correspondió al secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Pablo Vázquez, dar la orden para que sus elementos detuvieran a quienes golpearon a policías y retiraron las vallas, pero se les pasó la mano y arremetieron contra todo mundo, incluidos, niños, mujeres, ancianos y hombres que marchaban pacíficamente.
Obviamente que de esta acción estuvieron enteradas Clara Brugada, jefa de Gobierno de la CDMX (quien pudo ejecutar el operativo) y la misma presidenta de la República. ¿Y si fue ella la que dio la orden? Jamás se sabrá. Simplemente el hecho de que haya ocurrido es grave para la 4 T y para la democracia.
El gobierno de Sheinbaum Pardo sostiene la tesis de que la marcha fue convocada desde el extranjero, con el fin de dañar su imagen, y a ella se sumaron periodistas proclives a la Cuarta Transformación, como la comentarista de Televisa y de diario Milenio, Viridiana “Viri” Ríos, quien sostiene la tesis irrisoria de que incluso las consignas en contra de la presidenta representaban un instrumento de “golpe de estado blando”.
Que poco conoce Viridiana Ríos las marchas y los gritos que en ellas se han expresado en contra de todos los presidentes. Quienes hemos marchado o como periodistas hemos cubierto muchas manifestaciones, sabemos que esas consignas son recurrentes. Se puso al bajo nivel de Hugo López Gatell, quien consideraba que los padres demandantes de medicinas para sus niños con cáncer “eran golpistas”. Vaya ofensa para los enfermos y sus familiares.
Como analista política, “Viri” Ríos debe saber que un “golpe de estado blando”, se logra apoderándose de las instituciones que sostienen un Estado, como trató de hacer el presidente izquierdista de Perú, Pedro Castillo, al disolver el Congreso de Perú para imponer un régimen de excepción. Le falta análisis o calle para conocer realmente el comportamiento de las manifestaciones.
“Viri” es corifeo del victimismo fomentado por Claudia Sheinbaum y por las legiones de diputados, senadores y gobernadores de Morena, quienes pretenden que la presidenta es víctima de un complot fraguado desde el extranjero, con la complicidad de mexicanos “vende patrias”. Que argumento tan pueril. No, señora, la verdadera víctima fue Carlos Manzo, asesinado por el narco, porqué el gobierno de la 4 T lo dejó a su suerte. Las verdaderas víctimas son los miles de asesinados, secuestrados y desaparecidos en nuestro país.
En 1968, Díaz Ordaz señalaba que “la ultra izquierda internacional” era la responsable de las manifestaciones estudiantiles, Ahora, en 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum sostiene que “la ultra derecha internacional” fue la promotora de la marcha para protestar por la muerte de Carlos Manzo. Vaya coincidencias argumentativas de dos polos tan opuestos.
LOS PERSEGUIDOS
El Poder Judicial de la Ciudad de México vinculó a proceso a 13 de los 18 detenidos durante la manifestación, de los cuales dos permanecerán en prisión preventiva por homicidio en grado de tentativa y el resto seguirán su proceso en libertad por delitos como robo, lesiones y resistencia de particulares.
Los 18 detenidos fueron presentados por separado ante distintos jueces de control en los juzgados del Reclusorio Norte, donde se desarrolló la audiencia inicial en su contra.
La Fiscalía capitalina acusó a los jóvenes por los daños ocasionados a la infraestructura pública, así como de lesiones a elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y civiles durante los hechos en el zócalo capitalino y calles del Centro Histórico de la CDMX.
De los 10 detenidos vinculados a proceso, cinco fueron por el delito de resistencia de particulares y otros cinco por lesiones y robo. Sin embargo, al no ser un delito grave, quedaron en libertad con la medida cautelar de firma periódica mensual. Sin embargo, su proceso sigue.
Tras varias horas de audiencia, la madrugada del 19 de noviembre un juez de control vinculó a proceso a tres personas más por el delito de homicidio en grado de tentativa. Es decir, trataron de matar con sus manos a granaderos, forrados de protecciones, casco y escudos. Vaya supongo que los detenidos eran Superman.
Otros cinco detenidos solicitaron la duplicidad del término constitucional para que se determine su situación jurídica, por lo que permanecerán en prisión preventiva hasta este viernes 21 de noviembre cuando se reanude su audiencia.
Otro caso preocupante es el de Edson Andrade, creador digital, quien denunció en sus redes sociales que “la persecución de la presidenta @Claudiashein en mi contra ha llegado tan lejos que, para cuidar mi seguridad, hoy me veo en la obligación de abandonar mi hogar… y mi país”.
Ahora también expusieron mi dirección, todos mis datos personales y crearon la falsa narrativa de que tengo millones en mi cuenta. Ya no sólo soy blanco del gobierno, también del crimen”. Edson habría sido uno de los convocantes de la marcha con más difusión y eso no se lo perdonó el gobierno.
UNA TRAMPA, EL DISPOSITIVO EN LA MARCHA
Estuve presente en la marcha convocada por la Generación Z, pero también por otras organizaciones como el Movimiento del Sombrero, y había desde el inicio situaciones sospechosas en el dispositivo de seguridad.
Un solo ingreso por la calle 5 de Mayo hacia la plancha del zócalo, con el resto de las vías cerradas, limitaban el ingreso de manifestantes. Parecía que la consigna era que fuera menor su entrada, pero también obstaculizaba una salida rápida, en caso de ser necesario. Una trampa.
La primera impresión que tenían los marchistas al entrar al zócalo eran los enfrentamientos del bloque negro con granaderos, al intentar derribar las vallas de acero que protegían Catedral. De tal manera, que muchos manifestantes decidieron no entrar, al pensar que habría violencia o por imaginarse que esas barreras se encontraban protegiendo toda la Plaza de la Constitución.
Esta idea de que el escenario podría representar una trampa es señalada también por Alberto Capella, especialista en seguridad, en un análisis que puede ser consultado en sus redes sociales.
“Lo que viví recuerda al comportamiento agresivo-pasivo, una forma de agredir disfrazando la intención. En política tiene un nombre: autocracia pasiva. Te deja marchar… pero coloca violencia en donde llegues. Te deja avanzar… pero te fragmenta con embudos. No te impide entrar… pero genera miedo para que no te quedes. No impide la protesta, pero distorsiona la imagen final”. La de pretender que la marcha fue violenta.
Coincido con Capella, esta táctica “Es control sin admitirlo. Es represión sin declararla. Es autoritarismo administrado”.
Ese día yo vi a marchar a jóvenes de la Generación Z, a adultos, a ancianos, a niños, a familias enteras, indignados por el asesinato de Carlos Manzo. Vi también a encapuchados del llamado Bloque Negro. Vi a granaderos golpeados y a estos enfrentarse a sus adversarios.
De los detenidos, ninguno está identificado como miembro del Bloque Negro, causante de los desmanes. Siempre sucede lo mismo desde hace años. ¿Quiénes son los políticos que los protegen?
La violación de los derechos humanos de las personas golpeadas en la marcha, incluidos periodistas, fue objeto de condena de múltiples sectores, incluida la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. México se colocó en el ojo del huracán ante la comunidad mundial.
El verdadero autor intelectual del homicidio de Carlos Manzo está libre, el ex presidente de Uruapan sigue sin recibir justicia, en tanto, la presidenta ya tiene a sus primeros presos políticos. Ojalá sean los únicos.




