Itinerario político
Feliz complicado 2026
El año que está a punto de terminar fue bastante complicado. México pudo avanzar en algunos rubros y en otros francamente presenta retrocesos que se mantendrán en 2026, que lo convierten en un año complicado.
Hay dos materias que no dejan de preocupar a los expertos: el bajo crecimiento económico y la persistencia de altos niveles de inseguridad que amenazan la estabilidad social en amplias zonas de la República.
En 2025, la economía experimentó una notable desaceleración y un crecimiento muy bajo, mientras que, en seguridad, hubo resultados mixtos con reducciones en delitos de alto impacto, pero un aumento en la percepción de inseguridad.
La mayor parte de los analistas coinciden en que 2025 fue un año desafiante para la economía mexicana, caracterizado por un crecimiento marginal y una alta incertidumbre.
Las estimaciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) se ajustaron a la baja a lo largo del año, cerrando con proyecciones que oscilan entre 0.3% y 0.5% por parte de analistas privados, y hasta 1.2% por organismos como la Organización para el Crecimiento y Desarrollo Económico (OCDE), lo cual representó un estancamiento en comparación con años anteriores.
Un punto favorable es que, en materia de inflación, su crecimiento se ha podido atemperar y esta se situó por debajo del 4% hacia finales de año, lo que contribuyó a la estabilidad financiera. Sin embargo, si bien el crecimiento promedio del Índice de Precios al Consumidor se mantiene en niveles manejables, el alza experimentada en el costo de los alimentos registra variaciones importantes.
Entre los factores de incertidumbre en la economía nacional, los especialistas indican que en 2025 se ubicaron los relacionados con la política de comercio exterior. La presión por corregir el déficit fiscal y las reformas internas (como la judicial), generaron cautela entre los inversionistas.
En materia de seguridad pública, 2025 mostró una dualidad entre las cifras oficiales y la percepción ciudadana.
De acuerdo con las cifras emitidas por las autoridades, se reportaron reducciones sostenidas en delitos de alto impacto y homicidios dolosos a nivel nacional y en urbes clave, como la Ciudad de México y Guanajuato.
Estos informes destacaron una disminución de aproximadamente 37% en el promedio diario de homicidios a nivel federal entre septiembre de 2024 y octubre de 2025.
Sin embargo, las cifras oficiales dadas a conocer por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, no convencieron a la ciudadanía y aumentó la percepción de inseguridad.
La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI reportó que el 63% de los ciudadanos mayores de 18 años consideraron inseguro vivir en su ciudad en el tercer trimestre de 2025, un incremento respecto al año anterior.
Analistas y ciudadanos identificaron la inseguridad pública como uno de los principales riesgos que afectan la actividad económica y el bienestar general.
TODO UN DESAFÍO, 2026
Para 2026, los principales retos para México en materia económica y de seguridad son el manejo del déficit fiscal y la deuda pública, la incertidumbre comercial por la revisión del T-MEC, y el impacto de la violencia e inseguridad en la inversión y el crecimiento.
Los analistas y organismos internacionales identifican varios desafíos económicos clave para México en 2026, entre los cuales se encuentran:
Consolidación fiscal: El gobierno enfrenta el reto de reducir un elevado déficit fiscal para evitar presiones sobre la deuda pública y las primas de riesgo, lo que requiere una ruta creíble de consolidación fiscal.
Incertidumbre comercial (T-MEC): La revisión del tratado comercial con Estados Unidos genera incertidumbre, lo que podría frenar el crecimiento y la inversión.
Crecimiento moderado: Las proyecciones de crecimiento del PIB son modestas (entre 1.1% y 2.5%, según distintas fuentes), y se espera una recuperación lenta en medio de riesgos de inflación y altas tasas de interés.
Financiamiento de proyectos: Existe el reto de financiar grandes proyectos de infraestructura y programas de bienestar sin aumentar impuestos, manteniendo la estabilidad macroeconómica.
Inversión y clima de negocios: Problemas estructurales internos, como la falta de acceso a electricidad confiable y la incertidumbre regulatoria, obstaculizan la inversión privada.
Seguridad. En el ámbito de la seguridad, los analistas señalan:
Impacto económico de la violencia: La inseguridad pública es vista como un obstáculo significativo para el crecimiento económico y la atracción de inversiones, especialmente en zonas con alta presencia del crimen organizado.
Control territorial y crimen organizado: Los grupos criminales se disputan el control de zonas clave, incluyendo áreas fronterizas, para actividades ilícitas como el narcotráfico y la extorsión. El combate a la extorsión es un desafío específico mencionado.
Recorte presupuestario: Algunos analistas han notado una reducción en el presupuesto asignado a la seguridad pública federal para 2026, a pesar de la crisis de seguridad persistente, aunque con un aumento en los recursos destinados a las Fuerzas Armadas.
Ciberseguridad: El panorama de seguridad también incluye retos emergentes como el aumento del cibercrimen, las estafas (potencialmente relacionadas con eventos como el Mundial de 2026) y las filtraciones de datos gubernamentales.
En resumen, los expertos coinciden en que la interconexión entre la economía y la seguridad es un factor crítico, ya que la violencia sistémica incrementa los costos económicos y reduce la competitividad internacional del país.
Los desafíos se mantendrán, pero los mexicanos estamos acostumbrados a lidiar con los problemas y vencerlos. Sin duda que usted, estimado lector, sabrá salir adelante, por duras que se presenten las cosas, como siempre lo ha hecho. Agradezco su atención brindada en 2025 y espero lo mejor para usted, su familia y seres queridos, en 2026.
Por vacaciones, la columna se reanudará el 9 de enero.




