Libros de ayer y hoy
El año que recién inició será un periodo con un riesgo político elevado que, sin duda, dificultará al gobierno el manejo del país. Existen tres condiciones que hacen de 2026, una etapa especialmente complicada.
¨Para la consultoría Integralia, la primera condición es la concentración de poder en la coalición gobernante, la cual favorece la toma de decisiones arbitrarias, la aprobación de leyes riesgosas para el entorno de negocios y reduce los canales para la defensa jurídica y la interlocución política para las empresas.
La segunda es el lento crecimiento de la economía mexicana. La falta de certidumbre jurídica, un ambiente regulatorio complicado y la volatilidad del entorno internacional (sobre todo, vinculada a la política exterior de Trump) impiden un crecimiento robusto de la economía mexicana, lo que menoscaba la actividad empresarial y obstaculiza los proyectos de inversión.
En tercer lugar, las empresas enfrentan obstáculos estructurales en México debido a la combinación del control territorial del crimen organizado en diversas regiones del país, la creciente conflictividad social, las deficiencias del nuevo Poder Judicial y la incertidumbre en la relación bilateral con Estados Unidos.
Partiendo de estas tres condiciones, el más reciente reporte de Integralia analiza los diez principales riesgos que pueden afectar el entorno de negocios en México durante 2026. El análisis se basa en una metodología de dicha consultoría que evalúa el impacto potencial y la probabilidad de ocurrencia de cada riesgo, con base en indicadores cuantitativos y cualitativos. Cada riesgo presenta una probabilidad distinta, que puede variar a lo largo del año.
Destaca que los diez riesgos políticos que Integralia advirtió en enero de 2025 se materializaron en mayor o menor medida. Asimismo, desde 2019, esa empresa ha obtenido ~75–80% de precisión promedio en los riesgos identificados, lo que convierte a este reporte en un instrumento de alta utilidad práctica de planeación para las empresas e inversionistas.
A lo largo del año, Integralia trabaja de forma estrecha con sus clientes empresariales, inversionistas y gobiernos para dar seguimiento a cada uno de los escenarios de riesgo, a fin de desarrollar estrategias de mitigación, al tiempo de identificar oportunidades de crecimiento.
Para 2026, Integralia considera que los siguientes diez escenarios de riesgo
podrían tener el mayor impacto para el entorno de negocios:
1. Se aprueba una reforma que vulnera la integridad del sistema electoral y su capacidad para organizar contiendas equitativas, confiables, legales y transparentes, al disminuir las facultades operativas de los órganos electorales y restringir la competencia política, lo que afianza la concentración de poder del oficialismo.
2. La revisión del T-MEC se torna en una renegociación, en la que México se ve obligado a realizar concesiones en temas de seguridad, barreras no arancelarias, contenido regional y contención a China (en inversión y comercio), lo que ocasiona incertidumbre para los inversionistas, así como desafíos logísticos y de costos de operación para las empresas mexicanas.
3. Se prolonga la debilidad de la inversión como resultado de la incertidumbre generada con la implementación de reformas previamente aprobadas (judicial, órganos autónomos, Ley de Amparo, aduanas, aguas, entre otras), así como por las señales contradictorias del gobierno, particularmente en sectores clave como energía, telecomunicaciones e infraestructura.
4. El aumento del intervencionismo de Estados Unidos en América Latina (incluido México) produce tensiones diplomáticas, reacciones nacionalistas o consecuencias no previstas (p.ej. conflictos políticos internos o malentendidos), elevando el riesgo político a nivel hemisférico.
5. La conflictividad social aumenta, lo que ocasiona disrupciones en carreteras, retrasos logísticos y otros impactos para el clima de negocios, riesgos que se
intensifican en el marco de la Copa Mundial de futbol, que distintos grupos aprovechan para visibilizar sus demandas.
6. Crecen tensiones en la relación entre el gobierno y el sector empresarial, como consecuencia de la frustración gubernamental por los limitados resultados del Plan México y por el bajo crecimiento económico.
7. La politización, la falta de experiencia y el afán del nuevo Poder Judicial de mostrar una justicia “cercana a la gente” en su primer año de labores ocasionan fallas procedimentales, retrasos en los tribunales y sentencias con poco sustento jurídico, afectando a empresas específicas y al clima de negocios en general.
8. Se mantienen los regímenes criminales en diversas zonas del país, como resultado de la impunidad para romper las redes de corrupción y los vínculos de funcionarios y políticos con el crimen organizado, así como por la proximidad del proceso electoral de 2027.
9. La aprobación de nuevas reformas –incluidos temas fiscales, laborales y sectoriales– genera incertidumbre para las empresas y dificulta el crecimiento económico del país.
10. Se acentúa el deterioro operativo de Pemex (por insuficiencia de inversión pública, reducida inversión privada, caída adicional de la producción, apuesta por la refinación y elevada deuda con proveedores), lo que obliga al gobierno federal a elevar el apoyo financiero a la empresa del Estado y a ampliar su compromiso más allá de 2026.
Poniendo sobre la mesa todos estos elementos, México se moverá en medio de una tormenta perfecta durante 2026. Muchos son los elementos desfavorables, como aquí se puede observar. Veremos que tanta habilidad tienen el gobierno y la sociedad para ir sorteando las adversidades, con el fin de que el país continúe de pie.