Aquí en el Congreso
“Andy”, desesperado por el fuero
Andrés Manuel López Beltrán, conocido públicamente como “Andy”, aunque a él no le cae nada bien el sobre nombre, va en una lucha contra reloj para tratar de convertirse en diputado federal en 2027, obtener fuero y así poder protegerse de cualquier acción legal que pueda emprenderse en su contra.
El junior, que tiene problemas para demostrar en que ha trabajado en los últimos años (a pesar de que a su papá externó muchas veces críticas a los juniors baquetones), busca ser legislador, actividad que, obviamente, nunca ha desempeñado, aunque siempre hay una primera vez.
Casualmente, a “Andy” le entraron unas ganas desesperadas por ser candidato a ser diputado federal de Morena por Tabasco, en tiempos difíciles para su partido, en general, por la persecución que Estados Unidos desató en contra de políticos involucrados con el narco y, en lo particular, para Andrés por las múltiples acusaciones de corrupción en su contra.
Las pretensiones de Andrés junior desataron las especulaciones y la condena de analistas políticos y de opositores que encuentran su clara intención de acogerse a la protección legislativa para no enfrentar acusaciones jurídicas que pudieran presentarse.
Las intenciones de “Andy” (así le dice su papá desde chico), tras dejar la Secretaría de Organización de Morena, generaron fuertes críticas políticas y señalamientos por presuntos casos de corrupción, nepotismo y tráfico de influencias.
Los principales casos, investigaciones y críticas a los que se le liga incluyen presuntos involucramientos de Andrés y su hermano Gonzalo, conocido como “Bobby” en las redes de huachicol, concretamente efectuadas en Estados Unidos, que vinculan a su entorno con una red de contrabando y evasión fiscal de combustible hacia México.
A este respecto, se alega que empresas estadounidenses habrían operado para introducir combustible barato evadiendo impuestos, tema por el cual la oposición ha exigido esclarecimiento.
López Beltrán y sus hermanos han rechazado públicamente estas acusaciones, publicando cartas y comunicados donde desmienten las irregularidades. Han argumentado que los señalamientos carecen de pruebas sustentadas y forman parte de campañas de desprestigio impulsadas por sus adversarios políticos.
Por otra parte, diversas investigaciones periodísticas expusieron una red de contratos gubernamentales conocida mediáticamente como "El Clan".
Se acusa directamente a “Andy” de haber utilizado su cercanía con el gobierno de su padre para direccionar contratos y obras públicas (como el Tren Maya) hacia empresas de amigos y allegados.
En este aspecto, son evidentes las grabaciones dadas a conocer por el periodista Carlos Loret de Mola, en las cuales ese escucha presuntamente la voz de Amílcar Olán, amigo de López Beltrán, en el que habla sobre la mala calidad del balastro del Tren Maya, que su empresa vendió al Gobierno Federal, en donde con evidente cinismo indica que “ya si se descarrila el tren, será otro pedo”.
De acuerdo con información en torno a las obras públicas efectuadas durante el sexenio de López Obrador, destaca el nombre de Olán, como contratista destacado y beneficiado con proyectos por miles de millones de pesos.
El ascenso dentro de la cúpula de Morena ha sido duramente criticado por analistas y partidos opositores, quienes catalogan su trayectoria como un símbolo de nepotismo y búsqueda de impunidad.
Resalta que su salto a una candidatura de representación popular tiene como objetivo principal obtener fuero constitucional ante posibles investigaciones judiciales.
DURMIENDO CON EL ENEMIGO
Pero “Andy” no sólo enfrenta las críticas de analistas y de la oposición, sino también de sus propios compañeros de Morena, quienes no ven en él a un verdadero militante de cepa, sino a un junior que sólo ha medrado con el apellido de su poderoso padre.
López Beltrán no enfrenta abiertamente a "enemigos políticos" declarados dentro de la estructura oficial de Morena, ya que el partido ha cerrado filas en torno a su figura.
Sin embargo, su incursión ha generado marcadas fricciones internas y disputas soterradas. A nivel territorial, existe una importante resistencia en Tabasco a su candidatura, especialmente en el distrito electoral 6.
Algunos grupos morenistas locales prefieren mantener las rutas tradicionales de encuestas en lugar de acuerdos cupulares para 2027. Por otra parte, políticos afines a Marcelo Ebrard han mantenido una distancia política histórica frente a los liderazgos y redes de los hijos del expresidente López Obrador.
Al interior de Morena conviven grupos de poder que compiten por la influencia en el gobierno de Claudia Sheinbaum, pero estas facciones son equilibradas por la presencia de políticos importantes como Adán Augusto López y Ricardo Monreal, quienes han salido a defender su trabajo y su derecho a participar como operador y candidato.
Y ahí va “Andy”, navegando sobre las aguas turbulentas de las acusaciones en contra, las demandas que puede enfrentar por parte del gobierno estadounidense y la rapiña al interior de su partido. Por eso le urge tener un fuero que lo cobije.