La verdad ya no se ve: el peligro invisible de los deepfakes
La cara dura de Rosa Icela
En este México tan injusto, a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, no le interesa tanto la solución de la crisis humanitaria que vive el país y la rebasa, sino indagar quien costea los gastos de las madres buscadoras. Que cara dura, la de la funcionaria.
Como si viviéramos en un país totalitario (y nos falta poco para serlo), está en curso la investigación del Gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, para saber que manos financian los traslados, alimentación y hospedaje de los familiares de desaparecidos.
Desde la inauguración del Mundial de Futbol, el gobierno de la 4 T usó como un ariete de golpeteo a Rosa Icela Rodríguez para desacreditar a las madres de desaparecidos.
De manera oficial, el Gobierno de la República mantiene una investigación para determinar quienes están aportando recursos para que los familiares de personas desaparecidas se hicieran presentes en la Ciudad de México el pasado día 11, cuando se inauguró el Mundial de Futbol.
Claudia Sheinbaum, Rosa Icela Rodríguez y Clara Brugada, no pudieron impedir que, a nivel internacional, los periodistas que cubren el evento deportivo y miles de turistas presentes en la capital, evidenciaran con videos y fotos, la tragedia que padecen miles de hogares mexicanos que esperan el retorno de familiares.
Rosa Icela expresó una falsa “solidaridad” con las madres buscadoras, mientras mueve todos los hilos posibles para ir sobre quienes supuestamente financian a este grupo vulnerable.
Ya pasaron muchos años desde que Rosa Icela, la ex reportera del diario La Jornada, que alguna vez fue, y yo conocí, mostraba preocupación por los mexicanos desvalidos y tenía interés en darles voz, por medio de sus notas periodísticas.
Pareciera que la funcionaria acusa a las madres buscadoras de ser un bastión opositor. Rosa Icela perdió toda sensibilidad. Así, en lugar de encabezar acciones realistas para frenar la crisis de desaparición de mexicanos y de contribuir a la búsqueda de personas no localizadas, está más entretenida en conocer de donde viene el financiamiento de las madres.
Rosa Icela actúa como una activista de baja estopa de Morena. Se le olvidó que su sueldo no lo paga ese partido, sino todos los mexicanos, con sus impuestos. Su trabajo debe servir a todos y, por ello, debe dejar de actuar como guarda espaldas partidista. En este sentido, le falta mucho nivel, para comportarse a la altura del cargo que ocupa.
La presidenta Sheinbaum afirma que gobierna para todos los mexicanos, pero esto no es así, pues jamás ha dejado de quitarse el color guinda de su partido, del cual no mantiene una sana distancia. Ya basta que deje de mencionar “nuestro movimiento”, cuando se refiere a la herencia que le endilgó Andrés Manuel López Obrador, porqué entonces no es presidenta de los mexicanos, sino del grupo político que la llevó al poder.
En alguna ocasión, al responder a la pregunta de un reportero sobre la procedencia del dinero usado para pagar los camiones en los cuales se trasladaban los cientos de miles de simpatizantes a sus concentraciones multitudinarias, Sheinbaum, respondió: “si se usan autobuses, ni modo que llegaran volando”. Ahora, con las buscadoras, aplica otro rasero.
La diferencia radica en que, para pagar el acarreo de apoyo a una presidenta en funciones, sí se usan recursos públicos, lo cual es un evidente desvío de dinero perteneciente a todos los mexicanos.
NO PRETENDEN SABOTEAR EL MUNDIAL, SÓLO HACERSE VISIBLES
Jaqueline Palmeros, fundadora del Colectivo Una Luz en el Camino, quien fue una de las participantes en la acción realizada el 11 de junio pasado, subrayó la vergüenza que las madres buscadoras hagan el trabajo que les debía tocar a las autoridades, de buscar a los mexicanos desaparecidos.
“No intentamos sabotear el Mundial. Sabemos que viene un recurso muy importante para el país y lo único que hemos hecho es visibilizar la realidad, que no se borra con escoba, con pintura. Somos más de 130 mil familias luchando, que lo sepa el mundo, México es campeón en desaparición”, enfatizó.
De manera irónica, agradeció a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, sobre los adornos de flor de cempasúchil, colocados en camellones de las principales vías de la capital del país, “porqué representa a la muerte y no hay mejor adorno para la tragedia que se vive en este México indolente”.
Las palabras de Palmeros hacia la mandataria fueron duras, ya que miles de familiares de desaparecidos se trasladaron a la Ciudad de México, con el fin de hacer visible su dolor y la crisis humanitaria padecida en el país.
Consideró que Claudia Sheinbaum “es una vergüenza para el país, pues detrás de un gol, está el sufrimiento de las familias que viven la desaparición de algunos de sus seres queridos”.
Mostró gran indignación hacia la presidenta de la República, a quien no le importa que muchas madres deban cambiar un delantal por una pala y botas para buscar a sus hijos.
Palmeros subrayó que la presidenta no acepta las recomendaciones internacionales, porqué sería tanto como reconocer que el Gobierno está rebasado.
Y en referencia a la llegada de los colectivos a la Ciudad de México, destaca que “llegamos con nuestros propios recursos, el gobierno no nos da nada. Me siento tan molesta. Aparentan tener una construcción de paz”, afirmó
Más de 130 mil desaparecidos y 70 mil cadáveres de mexicanos, sin identificar, son las cifras que dan vergüenza y coraje. Son la negra realidad, sobre la que deberían estar trabajando Claudia y Rosa Icela, para cambiarla, en lugar de indagar quien paga unos camiones. Vaya cara dura.