Evangelismo, política y control electoral
· El teatro en Sinaloa
· Crisis de agua en Coyoacán
El supuesto cambio de gobierno en Sinaloa no significará transformación alguna en esa entidad, en donde manda el narco.
· Rubén Rocha Moya y su grupo político se mantendrán en el poder.
· Seguirán los enfrentamientos entre Chapos y Mayos, que en septiembre próximo cumplirán dos años.
· Continuará la guerra que hasta el momento ha costado la vida de 3 mil personas, provocado la desaparición de otras 3 mil y daños económicos por 70 mil millones de pesos.
· Persistirá la distribución de drogas de Sinaloa hacia todo el país, Estados Unidos y a diversas naciones.
· Los enfrentamientos en Culiacán y otras ciudades y pueblos de la entidad se prolongarán, pese a la creciente presencia del Ejército, la Marina y la Guardia Nacional, con más de 15 mil efectivos.
En resumidas cuentas, la segunda solicitud de licencia de Rocha Moya no es otra cosa que un gran teatro montado por la auto denominada Cuarta Transformación, con enojo de la presidenta Claudia Sheinbaum de por medio, para demostrar que la “limpia” en Sinaloa va en serio y que el político sigue sujeto a investigación.
La realidad es que los más avezados analistas se atreven a considerar que Rocha Moya no será sometido a proceso alguno por su pretendida relación con la facción de Los Chapitos, como señala el Gobierno de Estados Unidos, porqué aún cuenta con la protección del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, quien lo considera “su hermano”.
Para que no quede duda de que las cosas no cambiarán en la entidad, ahí está el relevo de la gobernadora interina de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, quien fuera secretaria de Educación en el gobierno de Rocha e intima amiga, quien a pesar de que trata de desmarcarse del emproblemado político, no puede negar la cruz de su parroquia.
La presidenta Sheinbaum cambió de parecer y de ser defensora a ultranza de Rocha, exigiendo pruebas a Estados Unidos para poder juzgar al político, se convirtió en su crítica. La razón es evidente: Rocha prefirió consultar a Palenque para su efímero regreso, en lugar de consultar de ello a la presidenta.
Los nexos de Rocha con Los Chapos son evidentes. La muestra más desencarnada es el asesinato de su oponente político, Héctor Melesio Cuén Ojeda, quien fue rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y líder del Partido Sinaloense (PAS).
Cuén Ojeda fue asesinado el 25 de julio de 2024, exactamente el mismo día y en el mismo lugar donde Ismael "El Mayo" Zambada fue secuestrado por Joaquín Guzmán López (hijo de "El Chapo") para ser entregado a las autoridades de Estados Unidos.
Inicialmente, la Fiscalía de Sinaloa (bajo el gobierno de Rocha Moya) intentó hacer pasar el crimen como un intento de asalto en una gasolinera. Sin embargo, la Fiscalía General de la República (FGR) desmintió esa versión, confirmando que Cuén fue ejecutado en la misma finca del secuestro de "El Mayo".
Sinaloa es el gran teatro, en donde la 4 T finge que los políticos aliados al narco ya se fueron, cuando en realidad ahí siguen.
FALTA DE AGUA EN COYOACÁN
El agua es el líquido más necesario y su falta mete en serios problemas a cualquier persona, pero esto es peor cuando la carencia de este elemento es provocada por ineficiencias de personal operativo o de funcionarios públicos.
Este fue el caso ocurrido en la alcaldía de Coyoacán, encabezada por Giovani Gutiérrez, en días pasados, en donde una sucesión de malas decisiones provocó la falta de agua potable en determinada zona de la demarcación.
Resulta que personal de la alcaldía y/o de compañías privadas encargadas de renovar la carpeta asfáltica, por un error, derramaron asfalto sobre válvulas que regulan el paso del agua.
El resultado fue que el caudal de agua se bloqueó la presión aumentó a niveles anormales, desde el sábado pasado y el domingo 23 de agosto reventó tuberías de la colonia Atlántida de esa alcaldía, lo que provocó una fuga de agua de proporciones considerables, en la esquina de calle Central y avenida Miguel Ángel de Quevedo.
Sin embargo, el problema no paró ahí, ya que los trabajadores no contaban con el material necesario para reparar el desperfecto, puesto que la tubería afectada era de asbesto, con muchos años de antigüedad. La descompostura se arregló temporalmente, pero finalmente, la tubería volvió a ceder ante la presión del agua y como resultado, los vecinos de esa zona no tuvieron agua cuatro días, que fue catalogada por funcionarios de la alcaldía como un asunto sin importancia.
El tema es preocupante, pues personal técnico informó que el arreglo de las válvulas tapadas con asfalto tardará entre 4 y 6 semanas, periodo en el cual, los vecinos esperan que no se vuelvan a reventar las tuberías.