
Rechaza Rubén Moreira Ley de Seguridad
CIUDAD DE MÉXICO, 7 de enero de 2019.- El diputado federal del PRI, Rubén Moreira, impulsa una propuesta que busca prohibir la inducción u organización de las corridas de toros en todas sus modalidades, es decir, que se lidien toros, novillos, erales, becerros o vaquillas, tanto a pie como a caballo.
Mediante un comunicado, el priista señaló que la propuesta busca reformar la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente con el objetivo de evitar cualquier espectáculo público o privado que implique daño o tortura de estos animales cualquier tipo de recinto.
El legislador argumentó que, en el mundo mueren cerca de 250 mil toros al año a consecuencia de la llamada fiesta brava den aquellos países que permiten esta actividad, lo anterior, de acuerdo a la investigación, Diagnóstico de la Tauromaquia en México, realizada por el Instituto de Opinión Ciudadana, Estudios Económicos y Sociales del Congreso de Baja California.
De acuerdo a esta investigación, el llamado espectáculo taurino, es cruel y carente de ética, pues se somete al animal a una tortura más que inhumana por cerca de 15 minutos que dura la lidia y donde el toro es picado por una punta de acero de 14 centímetros de largo que la introducen hasta a 30 centímetros de profundidad en el cuerpo del animal, perforando el pulmón y causando una terrible hemorragia interna.
En tanto, las banderillas desgarran el cuello del toro con cada movimiento que haga mientras los banderilleros las introducen en su cuerpo para mermar las defensas y agilidad del toro, imposibilitándolo para defenderse, “estas armas provocan hemorragias intensas, lesiones de músculos, vértebras y de costillas, causando la insuficiencia respiratoria del toro”.
Pero la tortura no termina ahí, pues literalmente falta la estocada final, la cual, según la investigación, casi nunca lo penetra en el hoyo de las agujas colocadas, sino que lesionan letalmente bronquios, pulmones, esófago, tráquea, hasta provocar la parálisis de los nervios y que el toro se ahogue con su propia sangre.
Ante ello, el legislador priista aseguró que aunque la fiesta brava es considerada en algunos lugares como una tradición, y durante siglos haya sido motivo de diversas expresiones artísticas, “nada justifica que se siga celebrando bajo un contexto en el que el pensamiento de la humanidad tiende a reconocer los derechos de los animales, y la obligación de tratarlos con dignidad y erradicar prácticas que representen sufrimiento o muerte solo por deporte o esparcimiento”.
Señaló que aunque en el país no existe una ley que proteja a los animales, sí hay diversas disposiciones que exigen al ser humano darles un trato digno, como es el caso de la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, de ahí la necesidad de estipular, dijo, que los tres niveles de gobierno, regulen el trato digno y respetuoso hacia a los animales.