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CIUDAD DE MÉXICO, 25 de febrero de 2026.- A Veronica Bravo le gusta que el miedo habite con el Oso polar decapitado en el Teatro El Galeón Abraham Oceransky, hasta el 15 de marzo y con funciones jueves, viernes y sábado.
Pues piensa en que el público salga un poquito asustado después de ver la obra para que algo empiece a cambiar en su pensar sobre los cambios climáticos y la hostilidad que puede provocar para la vida humana.
Cómo nos generamos estrategias para sobrevivir como humanidad y qué papel juegan las inteligencias artificiales y las tecnologías en ello.
Creo que la gente sale muy activada en cuanto a reflexiones, pero también es una obra que te entra por los sentidos; no todo se puede captar desde la razón”, considera, vía Zoom.
Complementa que en Oso polar decapitado hay muchos estímulos sensoriales auditivos y visuales que a lo que apelan es más como a conmover desde el humor y la sacudida de lo sensorial.
La puesta en escena mezcla ciencia ficción, humor y melancolía, mientras humanos y robots coexisten en un planeta que se precipita hacia una noche eterna, creando un universo teatral lúdico e inquietante.
Dirigida por Martín Acosta, así como protagonizada por Verónica Bravo, Pablo Chemor, David Gaitán y Xóchitl Galindres, la obra invita a explorar, es una especie de punto medio entre el realismo y la farsa que juega mucho con el humor negro.
Es muy divertido de ejecutar como actrices y actores, y creo que ese es el saborizante, la especie particular que tiene esta obra, que genera un estado como de mucho entretenimiento, como que divierte mucho”, completa.
Y gracias a esta interpretación, Veronica Bravo considera que es más consciente de lo consciente, de todo lo que se puede hacer mejor y sobre todo, en el universo ecológico.