
Cada vez menos agua disponible en México, advierten académicos
CIUDAD DE MÉXICO, 5 de mayo de 2024.- Jorge Méndez Astudillo, académico del área de Economía Matemática y Modelos Computacionales 2024 del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, señaló que las islas de calor suelen ser más abundantes en las grandes urbes como en la Ciudad de México.
Durante su participación en el Seminario de los Avances de Investigación (SAVI), el investigador detalló que el oeste y el norte de la ZMVM son las zonas más calientes.
Las islas de calor urbano (ICU) representan uno de los cambios en el clima del planeta más significativos inducidos por el ser humano.
Las personas expuestas a intensidades mayores de ICU padecen efectos en la salud por la vulnerabilidad climática; en la economía, como mayor consumo de energía; y en la sociedad, trabajo al aire libre, por ejemplo.
Argumentó que las variables ambientales y físicas definen la distribución especial de la isla en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM).
La que más se correlaciona es la cantidad de aerosoles, los cuales se diluyen con altitudes elevadas debido a la capa límite de la atmósfera.
Ante ello, consideró que el oeste y el norte de dicha área son las zonas más calientes; y las de menor calor se encuentran al sur y al este.
Por su parte, la académica de la Universidad Veracruzana e integrante del grupo de investigación de Ernesto dos Santos Caetano Neto, del Instituto de Geografía de la UNAM, Karla Pereyra Castro,
Informó que las islas de calor pueden formarse bajo una variedad de condiciones, incluso durante el día o la noche en ciudades pequeñas o grandes, en áreas suburbanas, en cualquier estación.
No obstante, la especialista expuso algunas iniciativas de planificación para reducir el calor urbano, implementadas en países como Australia, Nueva Zelanda y Corea del Sur:
Reducción de las emisiones de contaminantes en áreas urbanas y gases de efecto invernadero global; diseño arquitectónico con agua, enfriamiento por evaporación y nebulización; adecuación de edificios e infraestructuras, aumento del albedo -porcentaje de radiación que cualquier superficie refleja respecto a la que incide sobre esta-, y de la ventilación; además de proveer refugios del calor.