Teodoro Rentería y Pablo Rubén Villalobos, 70 años en el periodismo
CIUDAD DE MÉXICO, 14 de octubre de 2026.- El escritor y periodista Juan Villoro recibió el Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria en el Idioma Español 2026, de manos del rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, y de la secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza.
En la ceremonia, efectuada en el Palacio de Bellas Artes, Villoro agradeció a Silvia Lemus, periodista y viuda del escritor Carlos Fuentes, su devoción por preservar la memoria del autor de La región más transparente, hizo un reconocimiento al Seminario de Cultura Mexicana, institución que lo postuló al galardón, y al jurado, representado por Myriam Moscona, por “conspirar” a su favor.
Villoro recordó diferentes encuentros con Fuentes, el “diálogo” que sus obras tuvieron respecto a la Ciudad de México; su pasión por los movimientos revolucionarios, el universo indígena, especialmente el movimiento zapatista; también de aquellos en los que hablaban de los desastres de la patria, el gobierno autoritario del PRI, la condición de los olvidados, por ejemplo.
Rememoró que, al saber de la muerte de Carlos Fuentes, el 15 de mayo de 2012, al borde de un cenote en Yucatán, vino a su mente una frase que le había dicho su maestro Manuel Pedroso: “Es mucho lo que le debo, es más lo que queda por pagarle”.
“La tierra sabe impartir lecciones. En esa gruta del origen supe que me encontraba en un mundo sin la presencia física de Carlos Fuentes, pero marcado por su aura”, expresó.
De igual forma, señaló que fiel al espíritu de Fuentes debía expresar: “Necesitamos más presupuestos para la ciencia, la cultura, la educación y la salud, pilares esenciales de una política de izquierda. Toda realidad impone limitaciones, pero no podemos renunciar a la idea de transformarla”.
Artífice de historias
Previamente, el rector Leonardo Lomelí aseguró que Villoro pertenece a esa estirpe de escritoras y escritores que transitan con maestría por numerosos géneros para indagar en el peso del pasado y en las implicaciones del tiempo que les ha tocado vivir, sin dejar de dirigir la mirada hacia el porvenir.
“Querido Juan Villoro: este galardón honra tu sensibilidad y la amplitud de tus horizontes de búsqueda, así como tu aportación perdurable a las letras contemporáneas. Rinde tributo, asimismo, al universitario generoso, al observador atento de nuestra sociedad y al autor que ha despertado en tantas personas el entusiasmo por la lectura”, manifestó.
El Premio, dijo, celebra a un artífice de historias que ha formado nuevos lectores y ha acercado la literatura a personas de distintas edades, intereses y procedencias.
Resaltó que, en una época marcada por la abundancia de desinformación y el predominio de la inmediatez, el eco de sus pensamientos nos recuerda la importancia de observar con atención, refutar lo aparentemente evidente y escuchar la pluralidad de voces.
Lomelí Vanegas subrayó su literatura dirigida a niñas, niños y adolescentes con obras como El libro salvaje, que ha llevado a innumerables personas a concebir la lectura como una aventura llena de misterio y posibilidades, y remarcó que para la UNAM esta misión resulta primordial pues leer supone resignificar, contrastar y reconocer que una misma realidad admite enfoques diferentes. “En ese ejercicio se cultivan la autonomía intelectual y la disposición al diálogo, indispensables para la convivencia democrática”.
Esperanza por cambiar el planeta
En tanto, Claudia Curiel destacó que Villoro ha dicho que la esperanza es una obligación ética para cambiar un mundo que sabemos es imperfecto; y que esa convicción atraviesa su escritura.
A decir de la funcionaria, la entrega del Premio es una celebración que reúne a dos escritores quienes hicieron de México un territorio central de su obra. “Dos voces que nos permiten comprender el país desde sus contradicciones, sus desafíos, sus memorias y sus posibilidades. También la ciudad ha sido para ambos un personaje fundamental, amoroso y conflictivo”.
Al hacer uso de la palabra, Myriam Moscona puntualizó que el jurado, de inmediato, supo que no había más ganador que Villoro quien comparte con Carlos Fuentes “la búsqueda de una visión panóptica del país y, en particular, de la Ciudad de México”, y que ambos “metieron bisturí en la crónica, el ensayo, el cuento, el teatro, el guion, la novela”