
Extinguen incendio en terreno baldío de Santa Fe
CIUDAD DE MÉXICO, 30 de octubre de 2016.- La celebración de Día de Muertos en la capital inundó a la Plaza de Santo Domingo, en el Centro Histórico, con altares de todo tipo y dedicados a diferentes personajes.
La UNAM invitó a otras instituciones educativas para compartir el espacio y dedicar esta celebración a quienes ya partieron al Mictlán y son acompañados por sus fieles perros que, según la tradición Azteca, los llevarán hasta sus seres queridos y devolverlos al descanso eterno.
Para esta edición, la UNAM dedicó esta exposición al fallecido pintor mexicano Rufino Tamayo, con algunas de sus obras dedicadas a una celebración prehispánica que ha retomado fuerza en los últimos años.
“La intención es que los niños y extranjeros conozcan más de esta tradición, la cual había quedado un poco olvidada, pero gracias a instituciones como la UNAM y otras educativas, se ha recuperado esta bonita tradición que, ahora, año con año tiene mucha fuerza.
“Se invitó a más escuelas para que levantaran estos altares de muertos, para fomentar esa cultura que es cien por ciento mexicana y que ya es reconocida a nivel mundial, además de las películas donde se muestra, los extranjeros saben lo que es un Día de Muertos, eso es lo que estamos buscando, que se sepa y se reconozca lo mexicano”, comentó uno de los organizadores.
Además de la muestra de altares, también se ofrecieron shows con diferentes artistas y bailarinas vestidas de catrinas o lloronas para escenificar diferentes canciones.
También se dan lecturas de diferentes cuentos relativos a la Muerte, además de algunas leyendas prehispánicas basadas con esta celebración, algunos interactúan con los actores para comprobar sus conocimientos sobre el tema y otros observan para aprender.
La plancha de Santo Domingo cuenta con al menos 60 ofrendas, que son rodeadas por tapetes de muertos, inciensos y muchos voluntarios que explican a los visitantes lo que significan sus altares.
“Es divertido, me gusta hacerlo porque los niños merecen saber y reconocer esta tradición tan nuestra, que sepan que sus abuelitos o sus papás o amigos los vienen a visitar una vez al año, que se sientan identificados y que les guste esta celebración que ya no tiene fronteras”, comentó Raúl.
La exposición se mantendrá este punto hasta el 3 de noviembre, con el objetivo de acercar a la población y, también, a que aquellas almas que no tengan donde llegar, puedan encontrar el camino hacia el Mictlan.
“Sabemos qué hay muchos difuntos que fueron asesinados y no tenían familia, por eso estos altares son para que encuentren un momento de descanso y puedan viajar al paraíso de una manera tranquila”.