México, IICA y Centroamérica inician estrategia contra gusano barrenador
CIUDAD DE MÉXICO, 9 de febrero de 2026.- La discusión sobre la reducción de la jornada laboral en México no puede darse en abstracto ni basarse en consignas, afirmó el diputado Pedro Haces.
Se trata, dijo, de una decisión con impacto directo en el empleo, la productividad, el bienestar y la competitividad del país, por lo que el debate debe sustentarse en evidencia.
Señaló que México enfrenta retos estructurales en el mundo del trabajo: crecimiento económico limitado, jornadas de las más largas de la OCDE y una alta rotación laboral que genera desgaste.
En ese contexto, sostuvo que hablar de una semana de 40 horas no es un tema ideológico, sino de modernización laboral.
Haces Barba destacó que la experiencia internacional en la reducción de horas laborales ofrece
aprendizajes valiosos.
Indicó que en Islandia, tras un experimento de reducción de jornada, la productividad se mantuvo o mejoró, disminuyó el estrés y más del 85 por ciento de los trabajadores accedió a esquemas más cortos o flexibles.
Asimismo, en Chile, la reducción gradual de 45 a 40 horas permitió mejorar la conciliación vida- trabajo y reducir la rotación, protegiendo el empleo y a las pymes, apuntó el legislador.
Mientras que en el Reino Unido, dijo, pruebas piloto mostraron hasta 57 por ciento menos rotación y mayor retención de talento.

Para México, subrayó, la clave está en una implementación gradual, con enfoque sectorial, medición constante y diálogo social.
“La reducción de la jornada laboral no es un salto al vacío. El mundo ya hizo el laboratorio”,
concluyó.