
El Plan México de la cuarta transformación
Primera posada
Hoy comienzan las posadas. Y ello nos permite advertir de sus “peligros”. El siguiente es un ejemplo. Con un resultado obvio:
Rafael está en un bar con sus amigos y les cuenta los acontecimientos de la semana que pasó.
El viernes anterior, después de trabajar, se quedó en un bar con sus compañeros de trabajo para tomar un trago… Una noche que se convirtió en un fin de semana entero de fiesta.
Así que cuando regresó a casa, el domingo por la noche, tuvo que enfrentar la ira de su esposa.-
«Mi esposa no estaba muy contenta de que no apareciese por casa durante todo un fin de semana», explica Rafael.-
«¿Qué te dijo ella?», preguntan sus amigos.-
«Ella sólo se quejó porque mi ausencia le pareció una eternidad.
Después me preguntó que cómo me sentiría yo si no la veía en dos o tres días, dice Rafael.
«¿Qué dijiste?», se interesan sus amigos. «¡Le dije que estaría encantado!», exclama Rafael.- «¿Y ella se fue?»
«Bueno, en realidad no se fue pero lo que sí es cierto es que no la vi en tres días. Fue hasta cuando mi ojo izquierdo se abrió un poco.
Del porrazo que me puso.