
Libros de ayer y hoy
Liquidación. Hungría, traición y apoyo mortal
¿Qué posición asumen los organismos internacionales de derechos humanos, cuando se viola lo fundamental de un ser humano, la vida misma? En el caso de la ONU, debe de expulsarlos. Hungría violó todas las normas del respeto a la vida, al apoyar a Benjamín Netanyahu y recibirlo con honores. El israelí está sancionado por crímenes de guerra y de la humanidad. La reacción de sus gobernantes puede entenderse por las muchas transformaciones que ha tenido ese país a lo largo de su historia, pero ya como miembro de la Unión Europea, debió actuar con la prudencia que están aplicando los demás países de ese entorno, aunque en algunos casos sea hipocresía. Lo primero que hizo el gobernante, premier de largo tiempo Viktor Orban, fue deslindarse de la Corte Penal Internacional emergida del Estatuto de Roma, que tiene sancionado a Netanyahu como criminal de guerra. De hecho en relación a esa corte, Estados Unidos está en la misma situación que ha quedado Hungría, porque ese país nunca se ha afiliado a ese organismo jurídico. Lo singular fue la postura de México al lamentar la decisión húngara, desde su representación en la ONU.
LOS AVATARES HÚNGAROS HAN LLEVADO A ESE PAÍS AL DESENCANTO
En nuestra niñez, en México el término húngaro era frecuente porque se aplicaba a las personas trashumantes, nómadas, gitanos que recorrían los barrios y el país y que en esencia muchos podían ser realmente mexicanos que asumieron esas costumbres. Pero los húngaros que tenían esas características han vivido desde el siglo XIX en nuestro país, avivada esa frecuencia en la etapa de Maximiliano y después instalados dentro de la grey extranjera o mexicana. En el censo 2020 del INEGI, había en el país 369 personas de esa nacionalidad dentro de los muchos grupos mexicanizados aunque sigan teniendo sus propios idiomas y costumbres. Pero detrás de los húngaros, hay una de las historias más complejas que en la vida moderna ha pasado, desde la cercanía con Hitler, al comunismo aliado a la URSS hasta su destrone en 1991, a ser miembro de la OTAN en 1999 y después el miembro número 27 de la UE en 2004. Ahora, se yergue ante el mundo (no sabemos cuál es la reacción de su gente) en su alianza con el agresor mortal de los palestinos al que incluso se le recibe con aplausos cuando Netanyahu es un prófugo de la justicia.
IMRE KERTÉSZ. MILES DE HIST0RIAS SE CUENTAN DE ESE PAÍS HÚNGARO
En 2002, el escritor Imre Kertesz recibió el Premio Nobel, como parte de una literatura diversa con escritores destacados que han expresado lo que es su país. Entre sus obras, Kertesz tiene el libro Liquidación (Alfaguara 2004) que de acuerdo a críticos enfrenta a personajes a un mundo sin lógica, después de todos los avatares que ha vivido su país. Título que señala ahora a Hungría, fuera de la Corte Penal Internacional, pero que debería estarlo también fuera de la ONU. Nación vecina de Ucrania, Hungría ha pasado en su mayor parte por las etapas que un país no siempre suele tener y se le recuerda como parte del imperio austrohúngaro y la pérdida de casi 70 por ciento de su territorio tras los acuerdos posteriores a la Primera Guerra Mundial, su cesión de Transilvania a Rumania (incluido nos imaginamos al propio Drácula ) y la historia que la fue acercando a la Unión Europea, que exhibe rebeldías y desacatos a esa estructura occidental, que le han producido varias sanciones. Su apoyo a Netanyahu, ante la frialdad de la propia UE por la destrucción masiva de vidas, no se ha expresado, pero en varios países del mundo ha sido de censura total. Uno de esos países es el nuestro, México, como ya dijimos. No es posible que un país apoye a quien mata a diario a niños y a ciudadanos, en una agresión que ha violado todas las reglas de la guerra.