Rescata Guardia Costera a 15 personas en aguas frente a California
CIUDAD DE MÉXICO, 9 de enero de 2026.- El Papa León XIV llamó a que se respete la voluntad del pueblo venezolano, se trabaje por la protección de los derechos humanos y civiles de todos.
Esto lo dijo en un discurso a los integrantes del cuerpo diplomático acreditados ante la Santa Sede, para la presentación del mensaje de año nuevo este viernes 9 de enero.
La guerra vuelve a estar de moda y el entusiasmo bélico se extiende, posteó el Pontífice en sus redes sociales.
"Se ha roto el principio establecido tras la Segunda Guerra Mundial, que prohibía a los países utilizar la fuerza para violar las fronteras ajenas. La paz ya no se busca como un don y como un bien deseable en sí mismo, sino que se persigue mediante las armas como condición para afirmar el propio dominio", lamentó.
Asimismo, advirtió que esto compromete gravemente el estado de derecho, que es la base de toda convivencia civil pacífica.
En el discurso, también advirtió que el aumento de las tensiones en el mar Caribe y a lo largo de la costa pacífica americana también es motivo de profunda preocupación.
"Deseo renovar mi vehemente llamamiento para que se busquen soluciones políticas pacíficas a la situación actual, teniendo presente el bien común de los pueblos y no la defensa de intereses partidistas", dijo.
Esto es especialmente válido para Venezuela, tras los recientes acontecimientos.
"Renuevo mi llamamiento para que se respete la voluntad del pueblo venezolano y se trabaje por la protección de los derechos humanos y civiles de todos y por la construcción de un futuro de estabilidad y concordia, encontrando inspiración en el ejemplo de dos de sus hijos, a quienes tuve la alegría de canonizar el pasado mes de octubre, José Gregorio Hernández y la hermana Carmen Rendiles", recordó.
De este modo, se podrá construir una sociedad fundada en la justicia, la verdad, la libertad y la fraternidad, y así salir de la grave crisis que aflige al país desde hace muchos años.
Entre las causas de esta crisis se encuentra, sin duda, el tráfico de drogas, que es una lacra para la humanidad y requiere el compromiso conjunto de todos los países para erradicarlo y evitar que millones de jóvenes de todo el mundo se conviertan en víctimas del consumo de drogas.
Junto a estos esfuerzos, debe haber una mayor inversión en desarrollo humano, educación y creación de oportunidades de empleo para personas que, en muchos casos, se ven envueltas en el mundo de las drogas sin saberlo.




