CIUDAD DE MÉXICO,11 de septiembre de 2020.- La secretaria General de la Central Sindical Internacional, Sharan Burrow, señaló que la Covid 19 está poniendo a prueba la capacidad de los líderes mundiales para unirse a nivel mundial de forma solidaria y luchar contra un enemigo común que nos amenaza a todos. 

La Encuesta Mundial de la CSI 2020 revela que la gente trabajadora se enfrenta a enormes problemas con un desplome de los salarios a escala mundial. Tres cuartos (75 por ciento) de las personas encuestadas afirman que sus ingresos se han estancado o quedan atrás respecto al coste de la vida. 

Las consecuencias económicas de la pandemia de Covid 19 viene a sumarse a una crisis preexistente de bajos salarios y empleos inseguros. Según la Encuesta Mundial de la CSI, una de cada dos personas no cuenta con un colchón financiero y no es capaz de ahorrar para hacer frente a futuras dificultades, dependiendo de cada paga para sobrevivir. Sin ahorros o al no disponer de una red de seguridad, millones de personas afrontaron la pandemia debiendo escoger entre seguir trabajando o morirse de hambre. 

Apoyo al empleo, un Fondo Mundial para la Protección Social y un acceso igualitario a las vacunas constituyen cuestiones críticas para la gente trabajadora, en el marco de los planes para una recuperación económica que cree resiliencia frente a futuras crisis. 

Nuestra declaración a la reunión de Ministros de Trabajo y Empleo del G20 en septiembre describe un plan exhaustivo destinado a hacer frente a las consecuencias sociales y económicas de la crisis, con empleo, protección social, derechos fundamentales y una inversión vital para la recuperación y la resiliencia como elementos centrales de la respuesta mundial. Las mujeres y la gente joven deberán figurar en el centro de los planes de recuperación. 

En los últimos meses, los sindicatos han estado a la vanguardia de las luchas por la democracia, desde Belarús a Camboya y de Hong Kong a Somalia –donde podrían tener lugar por primera vez elecciones mediante sufragio universal en 2021–. Su solidaridad demuestra cómo el movimiento sindical internacional defiende las libertades y los derechos democráticos. “Es hora de cambiar las reglas y hacer que las economías y las democracias respondan a las necesidades de las personas y del planeta”, dijo. 

La primera Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) desde el inicio de la pandemia de Covid 19 representa una oportunidad para que los Gobiernos renueven su compromiso con la recuperación y la resiliencia, así como para la cooperación mundial con vistas a alcanzar los ODS para 2030. Promoveremos un Nuevo Contrato Social, basado en democracias para las personas con objeto de cambiar las reglas de la economía global y establecer una transición justa para las personas y para el planeta. 

Con ocasión de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente (#JMTD), el 7 de octubre, los trabajadores y las trabajadoras reclamarán un nuevo contrato social para la recuperación y la resiliencia. Comuníquennos sus actividades en torno a la JMTD (webinarios, eventos virtuales, acciones sociales, etc.): email [email protected]; compartan sus historias en las redes sociales con la etiqueta #JMTD20. Estamos preparando de momento distintos gráficos en varios idiomas. En breve estarán disponibles en nuestra página Trello. 

La Covid 19 ha trastornado nuestras vidas de uno u otro modo, pero la gente trabajadora afirma que no podemos permitir que se pierdan progresos duramente conquistados.