
Malinche el musical conquista en su estreno en la Ciudad de México
CIUDAD DE MÉXICO, 27 de marzo de 2025.- Este viernes 28 de marzo se estrena el musical Malinche, de Nacho Cano. La intención del artista, músico y productor, ex integrante del célebre grupo Mecano, es ofrecer una visión diferente de un periodo histórico clave en la formación de México como nación: la historia de amor entre Malinche y Hernán Cortés, de la cual surgió una nueva identidad, el mestizaje, realidad cultural y esencia de nuestro país.
En ese sentido Malinche, el Musical, no idealiza a españoles ni a pueblos originarios; proyecta el surgimiento de una nueva cultura donde Malinche juega un rol fundamental como madre del mestizaje, en el que este elemento es más un poder que una limitación.
La historia de Malinche es, entonces, una historia de resistencia y resiliencia; es la historia de una mujer que luchando contra toda adversidad logró poner la primera piedra de una fusión cultural sin precedentes.
Cano expone que ante el racismo y la exclusión históricas, hoy la perspectiva es ver al pluralismo como realidad inobjetable en México y América Latina, donde el mestizaje es hoy sinónimo de orgullo y no de humillación, y aunque todo encuentro entre dos mundos tiene su dosis de exceso, furia y arrebato, el mestizaje que produjo es actualmente sinónimo de poder y diversidad.
Es sabido que toda “historia oficial” es producto de una visión dominante, lo que no significa que ofrezca la historia completa. El radicalismo en la interpretación de los acontecimientos históricos cancela la oportunidad de comprenderlos de manera más amplia.
Eso es precisamente lo que el musical ofrece, una visión que escape al reduccionismo de “buenos y malos” y, por el contrario, y alejados del resentimiento histórico que ve a Malinche como “traidora”, la vea como la mujer que fundó una nueva etnia y una nueva cultura, y como una figura crucial que facilitó el diálogo entre dos mundos.
Malinche fue una facilitadora de la comunicación intercultural, símbolo de la mezcla cultural y legado de intercambio entre dos mundos, por lo que la reivindicación que de ella busca Nacho Cano, es la de mirarla como la auténtica representante en la formación de la identidad mexicana.
Es de celebrarse que en un mundo tan interconectado como el nuestro, el artista español haga con su musical un reconocimiento de la herencia cultural compartida; pondere la importancia de la reconciliación y el diálogo, y, sobre todo, que México siga sintiendo su pluralismo como motivo de orgullo nacional, en el que Malinche jugó un papel determinante en su origen y formación.