Comunicadores católicos: dos desafíos
@guerrerochipres
El reclutamiento infantil puede estar en la palma de la mano, tras el brillo de una pantalla de cristal líquido, y le basta un algoritmo de recomendación o una narrativa de aspiracionismo en plataformas digitales. Es un reto global.
Cada 12 de febrero, el Día Mundial contra el Uso de Niños Soldados, conocido también como el Día de la Mano Roja, obliga a mirar de frente el origen de la efeméride: la entrada en vigor en 2002 del Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño, un pacto paraproteger a las y los menores de los conflictos armados.
Según cifras de UNICEF en el mundo existen más de 300 mil niños, niñas y adolescentes vinculados a grupos armados, en labores desde el halconeo hasta el sicariato.
Los grupos criminales utilizan aplicaciones de mensajería, videojuegos en línea y redes sociales para captar menores con la promesa de una identidad, un sentido de pertenencia y, sobre todo, una salida rápida a la precariedad económica.
El acercamiento digital comienza con la imitación de estéticas de éxito y escala hacia el contacto directo en chats grupales donde la figura del reclutador se disfraza de mentor o amigo. Una "leva digital" que no respeta fronteras geográficas y exige una respuesta política más allá del patrullaje físico.
En este escenario, la prevención en plataformas digitales es el nuevo frente de batalla. La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, ha puesto sobre la mesa una visión donde la seguridad de la infancia se construye con infraestructuras de cuidado y espacios de libertad. La apuesta por fortalecer el tejido social a través de las Utopías y programas como Territorios de Paz.
Cuando se ofrecen a niñas, niños y adolescentes centros de innovación tecnológica, espacios deportivos y culturales, acompañamiento comunitario y oportunidades reales de desarrollo, se reduce el margen de acción del crimen. No se trata solo de ocupar el tiempo libre, sino de disputar el imaginario, arrebatar al delito el monopolio de la esperanza juvenil. Un aula segura, un taller creativo o un equipo deportivo son, en realidad, barreras estructurales contra la cooptación.
La conmemoración del Día de la Mano Roja es la oportunidad para recordar que ningún menor debe cambiar un libro, un juego o una pantalla de aprendizaje por un arma, sea de metal o de bits.
Salvador Guerrero Chiprés es coordinador general del C5 de la Ciudad de México