CIUDAD DE MÉXICO, 18 de septiembre de 2019.- En medio de gritos, protestas y reclamos de diputados de la oposición, y Asesores Técnicos Profesionales (ATP) que se encontraban en el llamado Salón Verde, la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados aprobó, con una mayoría morenista, las tres leyes secundarias en materia educativa, la cuales serán discutidas en la sesión del jueves ante el Pleno camaral.

Durante la segunda reunión extraordinaria de la Comisión de Educación, se aprobó en lo general y en lo particular de los artículos no reservados con 21 votos a favor y siete en contra, el proyecto de dictamen por el que se expide la Ley General de Educación y se abroga la Ley General de la Infraestructura Física Educativa.

Mientras que, con 22 votos a favor y siete en contra, los legisladores avalaron también en lo general y en lo particular en los artículos no reservados, la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros, la cual contiene la eliminación de la evaluación magisterial, con lo que se establece lo que han llamado como el pase automático para que normalistas obtengan una plaza docente.

Y por el mismo número de votos a favor y en contra, avalaron en lo general y en lo particular la Ley Reglamentaria del Artículo Tercero de la Constitución Política en materia de Mejora Continua de la Educación; todas las leyes se turnaron a la Mesa Directiva para los efectos correspondientes.

Las reservas hechas por las bancadas del PAN, PRI, PRD y MC serán presentadas durante la discusión ante el Pleno camaral este jueves, donde se prevé una larga jornada pues, aunque saben que Morena ejercerá el poder de sus votos junto a sus aliados, la oposición advirtió que dará la batalla desde la tribuna.

Fue así como, a pesar de las críticas al procedimiento legislativo para discutir estas leyes, y a las advertencias de los legisladores de oposición sobre las acciones legales que interpondrán ante su eventual aprobación, la Comisión de Educación con su mayoría morenista cumplió a los maestros de Oaxaca de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Quienes, con bloqueos y plantones al exterior del recinto legislativo durante dos semanas, así como negociaciones en Palacio Nacional con el Ejecutivo federal, lograron presionar a los morenistas para que incluyeran sus demandas en la legislación secundaria de la reforma educativa.

Las modificaciones hechas contemplan, entre otras cosas, que los sindicatos magisteriales participen junto con las autoridades educativas federales y estatales en la asignación de las plazas docentes, en los ascensos y en los cambios de lugar de trabajo.

Y que los egresados de las normales obtendrán plazas automáticas sin necesidad de examen previo, así como la determinación de desaparecer el Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (Inifed), y que sean ahora los comités de padres de familia los que se encarguen de administrar los recursos para la mejora de los planteles.