CIUDAD DE MÉXICO, 16 de diciembre de 2019. — Un país no puede designar agregados en otro si no tiene la autorización del anfitrión, por lo que México decidió plantear su postura de rechazo antes de que se dé un proceso legislativo en la Cámara de Representantes y el Senado de los Estados Unidos.

El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard, informó este lunes en la conferencia matutina desde el Palacio Nacional que la postura de México es clara para evitar que avance un proceso interno del país vecino, pero que es ajeno al Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

“El límite de México es que no aceptaremos ninguna persona, funcionario de otro país, que pretenda hacer labores que excedan las que están establecidas en el país... Estados Unidos es el país que tiene más agregados en México autorizados y es natural porque hay una relación muy compleja”, apuntó.

Explicó que el subsecretario de Relaciones Exteriores y negociador comercial del T-MEC, Jesús Seade, se encuentra en Estados Unidos planteando la postura, toda vez que es un aspecto que interfiere en la política interior del país.

“México también tiene agregados porque hemos encontrado trabajo forzado y violaciones a los derechos laborales, pero no tienen potestades para ir a algún estabelecimiento y ni pueden sustituir ni hacer nada que no les permita el gobierno anfitrión... los agregados su función es esa”, indicó.

Ebrard enfatizó que ni el T-MEC está en cuestión, ni tampoco fue modificado con adiciones, pero este asunto de los agregados en temas laborales se trata de una disposición que debió preguntarse al Gobierno de México.

“Le está pidiendo el Congreso al Ejecutivo que nombre hasta cinco agregados en México y eso requiere nuestra aprobación”, acotó.

“Hay aspectos que tienen que ver con la organización interna, para la implementación del TMEC. Esto no es sujeto o no es objeto de consulta con México, como lo son las leyes internas que se tomarán en el Senado de la República y en su caso en la Cámara de Diputados”, refirió.

El secretario enfatizó que un agregado de otro país, en este caso de los Estados Unidos, no tiene facultades para llegar por su cuenta a un centro de trabajo, sin embargo, la postura de México es buscar una reciprocidad de consulta sobre las leyes para consolidar lo planteado en el T-MEC.

“Los agregados están regulados por instancias y tratados internacionales… no pueden ir a ningún establecimiento del país porque nuestro ordenamiento no se los permite, hoy existe ese agregado, es una mujer que lleva asuntos económicos y laborales”, explicó.

“Nuestras leyes de implementación no vamos a consultarles si ustedes no modifican eso, reciprocidad plena”, agregó Ebrard.