Mario Puga, referente de Tepito, víctima colateral de persecución
CIUDAD DE MÉXICO, 5 de julio de 2026.- El silbatazo final, en el Estadio Ciudad de México, apenas hace eco en el ambiente y los corazones de la afición azteca, que se retira aprisa y trata de ser animada por un trío.
Dos tambores y un instrumento de viento laten fuerte mientras lo corazones apenas se sienten: el 2-3 que elimina a México, frente a Inglaterra, apenas mantiene de pie.
Un trío, de dos menores y un director de orquesta, musicaliza la salida del Coloso de Santa Úrsula, en un ambiente triste que deja escuchar claramente las sirenas de las patrullas.
El “Y si sí” tiene respuesta y es negativa, para esperar cuatro años más para que México se meta entre los mejores ocho países de un Mundial.
El Tri y su afición se despide de su Copa del Mundo con música entrañable y espera escuchar más goles para la próxima.