CIUDAD DE MÉXICO, 31 de octubre de 2018.- A pesar del factor incertidumbre, la agencia calificadora Moody’s ratificó su perspectiva y calificación en A3 para México, respecto a la solución que dará el nuevo gobierno al Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

Sin embargo, vigilará el futuro de las decisiones y cuentas fiscales de la administración que encabezará Andrés Manuel López Obrador, pues de haber un impacto en las finanzas públicas del país cambiaría bruscamente la calificación de la deuda pública de México.

La institución calificadora de riesgo crediticio y de valores autorizada y supervisada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores espera a que el próximo gobierno asuma el primero de diciembre, por lo tanto, explicó que se encuentra en un periodo de revisión y evaluación de las medidas que se aplicarán.

En conferencia de prensa a distancia, Jaime Reusche, analista soberano de Moody's, dijo que la palabra clave es: incertidumbre, pues esto manda una señal negativa y desalienta la inversión.

La agencia calificadora se siente incierta, aunque no cambia la perspectiva de calificación. Reusche reiteró que existen bastantes interrogantes por la dirección que tomarán las políticas públicas, no obstante se adelantará la calificación, salvo se dé un deterioro en la cuenta fiscal, el desempeño económico y la fortaleza institucional crediticia.

La calificación con perspectiva a estable es debido al alto nivel de solvencia que presenta el Estado mexicano y es una evaluación relativamente notable.

Por el contrario, el deterioro o el cambio de calificación a negativo que se pudiera dar en su momento, de ver un escenario incierto, el analista soberano de Moody´s consideró que se dará más lento, sin movimientos bruscos, salvo que se den movimientos fuertes e imprevistos.

El analista Adrián Garza señaló que de acuerdo a cómo están las cláusulas al día de hoy, la cancelación de cualquiera de las dos concesiones del aeropuerto actual o el nuevo, eso podría detonar a incumplimientos de contrato.

Para evaluar la dirección que tomen las políticas públicas del gobierno de López Obrador, Moody´s esperará al menos unos seis meses o poco más, salvo no se genere un impacto mayor, negativo o abrupto.

El escenario base de la calificadora de riesgo crediticio es el alto de solvencia de la cuenta pública y la relativa estabilidad de la economía mexicana ofrece este lapso de tiempo para evaluar.

“No es lo óptico conducir la política macroeconómica del país mediante plebiscito”, advirtió sobre utilizar más la figura de la consulta popular o el manejo errático en la toma de decisiones de materia macrofiscal.

Por su parte, Alejandro Olivo, del equipo de Infraestructura, indicó que hasta ahora solo se tiene un anuncio del próximo gobierno de no continuar con la construcción del Nuevo Aeropuerto en Texcoco.

A partir del primero de diciembre, dicho anuncio podría detonar eventos crediticios relevantes en la calificación del aeropuerto, incluyendo incumplimientos de contratos.

“El periodo de revisión que damos es para tratar de dar el espacio de tiempo para entender qué es lo que el futuro gobierno pretende realizar para sustituir esta terminal aeroportuaria y qué implicarán esas decisiones en términos de las obligaciones que tienen el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México ante los tenedores de los bonos verdes”, explicó.

Al día de hoy podrían presentarse muchos escenarios, por lo que la calificadora Moody’s prefirió no especular ante la ausencia de una decisión clara de qué es lo que sigue tras el anuncio de la cancelación del NAIM en Texcoco.