
Libros der ayer y hoy
En el actual contexto económico es innegable que México enfrenta desafíos significativos, que se ven amplificados por factores tanto externos como internos. Si bien es cierto que elementos como la política económica estadounidense, las tensiones geopolíticas y las alteraciones en las cadenas de suministro han tenido un impacto considerable en el comercio internacional, resulta fundamental señalar que las decisiones y acciones del partido en el poder, Morena, han agravado esta situación, convirtiendo una crisis global en un caos interno que exacerba los efectos recesivos.
Morena ha demostrado una falta de visión y de estrategias claras para enfrentar esta crisis, multiplicando por mil los efectos de los factores externos adversos.
Las políticas económicas erráticas y la falta de apoyo a sectores productivos han llevado a un aumento significativo del desempleo. Muchas empresas, forzadas a cerrar debido a la falta de inversión y a un entorno hostil, han despedido empleados, dejando a miles de familias en la incertidumbre.
La incertidumbre económica, sumada a casos de corrupción y a la falta de Estado de derecho, ha desincentivado la llegada de inversiones extranjeras y nacionales. Las empresas buscan entornos más seguros y predecibles, y México, bajo la gestión de Morena, ha perdido su atractivo.
La percepción de impunidad y la corrupción en la administración pública han debilitado las instituciones. Esto no solo afecta la confianza de los inversionistas, sino que también erosiona la seguridad jurídica de los ciudadanos y de las empresas. Y con la elección judicial estaremos peor.
A medida que la economía se deteriora, la inseguridad se convierte en un problema aún más alarmante. Las cifras de delitos han aumentado, generando un clima de miedo y desconfianza que impacta gravemente el desarrollo social y económico del país.
La falta de una política fiscal responsable y el aumento del gasto público sin una correspondiente generación de ingresos han llevado a un desequilibrio en las finanzas públicas. Esto, a su vez, limita la capacidad del gobierno para invertir en programas que realmente beneficien a la población.
Mientras el pueblo sufre las consecuencias de la recesión, algunos grupos cercanos al poder han florecido, beneficiándose de contratos e inversiones sin transparencia. Esta disparidad genera resentimiento y un sentido de injusticia entre la ciudadanía.
Mientras el mundo enfrenta una recesión impulsada por factores externos, la contribución de Morena al caos interno está convirtiendo una crisis manejable en una catástrofe de proporciones alarmantes. El desempleo, la falta de inversión, el deterioro del estado de derecho y el aumento de la violencia son el resultado de políticas ineficaces que no solo afectan la economía, sino también la vida de millones de mexicanos.
Es urgente que se tomen medidas para revertir esta situación y restaurar la confianza en las instituciones y en el futuro del país. La responsabilidad recae en quienes gobiernan, y el tiempo para actuar es ahora.
*Presidente nacional del PRI.