IMSS y AmCham México firman convenio para ampliar investigación clínica
CIUDAD DE MÉXICO, 7 de marzo de 2026. — El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) consolidó su liderazgo en oncología pediátrica mediante equipos conformados mayoritariamente por mujeres especialistas.
En la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) del Hospital de Pediatría en el Centro Médico Nacional Siglo XXI, el 90 por ciento del personal multidisciplinario que atiende a pacientes con cáncer son mujeres, lo que ha permitido avances significativos en la supervivencia y calidad de vida de niñas, niños y adolescentes.
Al frente de este esfuerzo se encuentra la doctora Yadira Betanzos Cabrera, jefa del Servicio de Oncología y Quimioterapia. Con 23 años de trayectoria, la doctora coordina a un equipo de 12 médicas oncólogas y especialistas en áreas críticas como Cirugía Oncológica, Oftalmología y Nefrología. Actualmente, este servicio brinda atención a 185 pacientes activos y mantiene bajo vigilancia a cerca de 700 menores, destacando la organización y sensibilidad humana como pilares del éxito clínico.
Bajo este liderazgo femenino, el hospital ha impulsado la incorporación de terapias dirigidas, nuevos medicamentos y la consolidación de la clínica de trasplantes. Asimismo, la integración al modelo OncoCREAN (Centro de Referencia Estatal para la Atención del Niño y la Niña con Cáncer) ha optimizado la coordinación nacional, facilitando diagnósticos oportunos y acceso a estudios especializados que antes presentaban mayores barreras de gestión.
La doctora Betanzos enfatizó que el modelo de atención se basa en una "confianza de rompecabezas" entre padres, médicos y directivos, situando siempre al paciente en el centro. Como ejemplo de este éxito, destacó el caso de un paciente con un tumor agresivo y metástasis que, tras un complejo tratamiento multidisciplinario, hoy es ingeniero. "Luchar por los pacientes con cáncer es el legado que me enseñaron mis maestros", afirmó la especialista.
Finalmente, el IMSS reconoció que la presencia de mujeres al frente de estos equipos clínicos se traduce en mejores procesos organizativos y una comunicación más efectiva con las familias. Esta estructura de liderazgo y resiliencia no solo transforma la vida de los pacientes en el Siglo XXI, sino que establece un estándar de excelencia y humanismo para la medicina institucional en México




