Proyecta Brugada llegar al 2028 con 50 de 100 utopías prometidas
CIUDAD DE MÉXICO, 6 de julio de 2026.- Al presentar un primer balance de la organización del Mundial en la Ciudad de México, la jefa de gobierno, Clara Brugada, aseguró que, más allá del resultado deportivo, la principal herencia del torneo será la experiencia colectiva construida en las calles.
“Ningún marcador podrá borrar la enorme victoria colectiva de estos días de esperanza compartida y de grandes sueños colectivos", expresó en conferencia de prensa este lunes.
Asimismo, aprovechó para enviar un reconocimiento a la selección mexicana “por haber dejado el alma en la cancha y por representar con honor y dignidad al pueblo de México”, y que, aseguró, “luchó con tenacidad por cada balón, como si fuera el último y nos contagiaron la convicción hasta el último minuto (…) Gracias por devolvernos la ilusión. Gracias por hacernos soñar”.
La titular del Ejecutivo local recordó que el Mundial también aceleró la ejecución de más de 2 mil obras permanentes de beneficio colectivo, entre ellas 500 canchas nuevas o rehabilitadas, 500 escuelas renovadas, 100 kilómetros de infraestructura de electromovilidad, la modernización de la Línea 2 del Metro, obras hidráulicas, parques, ciclovías, UTOPÍAS y recuperación del espacio público.
La Jefa de Gobierno informó que el Mundial ya generó una derrama estimada de 45 mil millones de pesos y confió en que ésta supere los 50 mil millones al concluir el torneo. Además, señaló que la capital ha recibido 3.7 millones de visitantes y mantiene una ocupación hotelera superior al 80 por ciento.
Subrayó que la Ciudad de México se consolidó como el principal punto de encuentro multicultural al recibir viajeros de todo el mundo en un ambiente de paz y respeto, demostrando que es posible un Mundial sin racismo, sin discriminación y sin xenofobia, donde la convivencia entre aficiones de distintas nacionalidades transcurrió sin incidentes.
Sostuvo que el Gobierno capitalino logró conciliar el derecho a la protesta con el derecho de millones de personas a disfrutar del espacio público durante el torneo, demostrando que "un gobierno democrático es capaz de conciliar ambos derechos".