
Libros der ayer y hoy
Aniversario de Zapata y presupuesto divide a líderes campesinos
Este lunes 8 de agosto se cumplen 137 años del nacimiento de Emiliano Zapata. Y, como cada año, el Caudillo aumenta su capacidad de convocatoria entre el campesinado y otros sectores de la población que ya no aguantan más. Porque en el siglo 21 y a casi 100 años de la llamada Carta Magna, los derechos logrados se desmoronan con los hechos de una administración que cada vez se asemeja al porfiriato que Zapata combatió.
Por eso es que organizaciones campesinas anuncian una gran movilización de protesta a la que, de darse, seguramente se sumarán los de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, los médicos y enfermeras inconformes por, aseguran, la privatización de la seguridad social; quizás los estudiantes sin escuela porque no hay lugar o las víctimas de otras políticas públicas ausentes o irritantes. O también, como están las cosas, a lo mejor ni los dejan marchar o los encapsulan como se ha acostumbrado en los meses recientes.
Lo cierto es que una vez más se trata de los campesinos del país, la tercera parte de la población nacional, que en su mayoría sólo produce para el autoconsumo, pues de casi cinco millones de unidades de producción en el agro únicamente 500 mil productores, ni el uno por ciento, son emprendedores exitosos.
El colmo de la realidad actual en torno al campesinado es que se ha profundizado la división entre sus dirigentes. Así, el Frente Auténtico del Campo (FAC) promete que son miles los que marcharán hacia el Zócalo para demandar la reorientación del gasto público hacia el campo. Advierte, además, otras movilizaciones masivas si se recorta el presupuesto para los programas sociales. A el FAC lo integran la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), la Central Independiente de Organizaciones Agrícolas y Campesinas (CIOAC), la Coalición de Organizaciones Democráticas Urbanas y Campesinas (CODUC) y el Movimiento Social por la Tierra (MST), mismas que se quejan de que el gasto público está orientado a un pequeño grupo de productores altamente capitalizados, lo que ha propiciado una pérdida sustancial de autosuficiencia y soberanía alimentaria, el incremento de la pobreza, aumento del desempleo y la migración; con el agregado de la pérdida del mercado interno y profundas desigualdades en el desarrollo regional.
Cabe señalar que los dirigentes respectivos: Álvaro López Ríos, Federico Ovalle, Marco Antonio Ortiz y Francisco Chew Plascencia no pueden ver a sus viejos amigos del CAP, ahora coordinado por el senador Manuel Cota Jiménez, presidente de la Confederación Nacional Campesina, la más numerosa y antigua de México. Se quejan de que el legislador del PRI ha oficializado a las 10 organizaciones que conforman la antes combativa central.
Y es claro que sí. Se asegura que para que las actividades productivas del campo no se vean interrumpidas por las limitaciones de orden presupuestal –se han recortado a la fecha más de siete mil millones de pesos al agro–, el CAP en pleno presentará al Presidente Enrique Peña Nieto un “pacto” para que se mantenga la dinámica del sistema productivo nacional a través de los programas de impulso al desarrollo rural y seguridad en el abasto de alimentos; la regulación de importaciones, financiamiento y revitalización de esquemas de almacenamiento y comercialización de cosechas.
Pero hay otro bloque campesino que tampoco puede ver a los otros. Se llama “Movimiento el campo es de todos” que determinó que no saldrán a las calles este 8 de agosto y anunciaron que trabajan en un plan de acción de 6 puntos básicos para que el agro nacional se incluya en la agenda del Gobierno Federal a fin de que se termine con el desprecio hacia este sector, lo que incluye foros, movilizaciones, iniciativas de ley y la renegociación del TLCAN. Este grupo está conformado por la Unión General Obrero Campesina y Popular (UGOCP), una división de lo que fue la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CNPA), que, junto con otras organizaciones –Central Campesina Cardenista (CCC) Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC), por ejemplo– contemplan foros y movilizaciones en el próximo mes de octubre.
Para finalizar, hay que sumar otro bloque que no está de acuerdo con los demás y que enarbola la bandera de Sin Maíz No hay País. Y en esto de la división ¿tendrá algo que ver que el presupuesto del Programa Especial Concurrente de este año, el que a través de diversas secretarías de Estado está relacionado con la población rural, fue de 352 mil 842.9 millones de pesos? Yo creo que sí.
Tesorero del IMSS hace negocio de la Gestión de Cobranza
El tesorero general del Instituto Mexicano del Seguro Social, Juan Manuel Almazán Pérez, además de ser un miembro activo del Partido Acción Nacional –quien en dos ocasiones pugno por una diputación local del DF por dicho partido en las elecciones del 2009 y 20012–, está siendo investigado por las autoridades responsables de la fiscalización, pues de acuerdo a denuncias recibidas, es un exitoso gestor de cobranza en diversas entidades del sector público, lo cual le ha permitido acumular inmuebles a través de créditos hipotecarios que ha logrado prepagar de forma acelerada. Diputados federales han recibido diversas denuncias de empresas proveedoras del IMSS, pues el tesorero Almazán Pérez ofrece sus “servicios” como gestor de cobranza a través de un negocio de consultoría tanto para cobranzas dentro del IMSS como a través de sus relaciones con otros tesoreros del sector público con quienes lleva cercanas relaciones.