
Libros der ayer y hoy
Lucha Gobierno-CNTE, las escuelas y los niños
Ante un gobierno débil que dice anteponer el diálogo para negociar, antes que actuar con energía, y un movimiento magisterial que como nunca hace y deshace en el país, se aproxima el inicio del nuevo ciclo escolar para que, como es de esperarse, otra vez sean los niños de México los más afectados por un problema politizado llamado Reforma Educativa que amenaza también al país.
El asunto está claro. La administración que encabeza Enrique Peña Nieto hace como que negocia con la certeza de que no va a convencer a los maestros de que su reforma va, en tanto que los mentores, con sus dirigentes al frente, fingen que platican cuando siempre han advertido que no pararán hasta la abrogación del cambio constitucional. Y así se la han llevado gran parte del sexenio.
Es la lucha entre dos corrientes cada vez más polarizadas. Una, en la que hay hechos que así lo demuestran; y otra, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, que asegura defender que la educación sea gratis, laica y obligatoria, en tanto que, a manera de ejemplo, ha trascendido que en Michoacán la CNTE imprime sus propios libros de texto y obliga a los padres a comprarlos.
Mientras tanto ¿Qué pasa con la educación en México? Los datos duros revelan que 32 millones de mexicanos están en rezago educativo, 36 por ciento de las escuelas no tienen drenaje, 24 por ciento no cuentan con agua potable, 10 por ciento carecen de baño, ocho por ciento de electricidad, 15 por ciento no tienen sillas o pupitres para los niños, 10 por ciento ni a pizarrón llegan, 61por ciento desconocen el Internet, seis millones de infantes no asisten a la escuela y 50 por ciento van sin desayunar. De acuerdo con el INEGI y el primer censo escolar de 2014, en el país hay 207 mil 682 planteles de educación básica a la que asisten 25 millones de alumnos. Cabe señalar que en Oaxaca y Michoacán los maestros no permitieron el conteo.
Según la SEP, cada 24 horas…Pero desde hace tiempo en Facebook existe una página en la que se exhibe las condiciones miserables de muchas escuelas que no cuentan con los elementos básicos de seguridad, mobiliario o equipamiento, entre otros.
Así, la escuela primaria Ignacio Ramírez, ubicada en San Juan Bautista Tlacoatzintepec, Oaxaca, está compuesta por una sola aula construida con tablones, techo de lámina y piso de tierra. Otro caso es el plantel de la comunidad Arroyo Prieto, municipio de Cochoapa El Grande, Guerrero, con 17 alumnos que asisten a una estructura elaborada con palos que soportan un techo de lámina bajo el cual hay encharcamientos.
Uno de los casos que más llama la atención es el de una escuela ubicada en el municipio de San Pedro Garza García, Nuevo León, uno de los más ricos del país, donde se observa un salón de clases sin techo y con los vidrios rotos. Para ser testigo de la situación en que se encuentran algunos planteles educativos no es necesario ir tan lejos, basta trasladarse a las zonas marginadas que se encuentran en la zona metropolitana del Valle de México.
Sylvia Schmelkes, titular del Instituto Nacional para la Evaluación Educativa, enriquece la visión triste de los niños al reconocer, apenas el 16 de junio pasado, que los hijos de los jornaleros agrícolas migrantes son los menos atendidos por el sistema educativo y da la cifra de hasta 326 mil infantes, de los cuales se atiende sólo a lo mucho el 17 por ciento.
Lo peor de todo esto es que el porcentaje de abandono escolar o sea la deserción escolar en México, ya sea temporal o definitiva, resulta preocupante ya que con ello se trunca el desarrollo personal y el del país. El análisis reciente de la trayectoria conjunta de educación básica permitió notar que una tercera parte de la generación escolar está abandonando la escuela, con la gravedad de que el fenómeno es mayor en secundaria que en la primaria y que obedece, sobre todo, a la pobreza que crece a nivel nacional.
Bajo esta parte de la realidad escolar, faltan otros puntos que en breve se abordarán, hay un escenario en que el secretario de Gobernación pasa de la supuesta concertación con los maestros disidentes a las advertencias, el enojo empresarial por las pérdidas económicas que dicen padecer por los bloqueos de la CNTE, las ofertas de las escuelas particulares que como gancho regalan becas, un titular de la SEP que no se cansa de promover las supuestas virtudes de la reforma y el anuncio de la lista de útiles escolares para el ciclo 2016-2017 que los mentores marchistas amenazan con boicotear.
Desde el centro
Entre útiles escolares y uniformes, los comerciantes de la Ciudad de México estiman que el gasto promedio por hijo será de 2 mil 700 pesos, lo que no incluye zapatos, computadoras o tablets, entre otros. Gastazo para los padres de familia.