Piero, la vida poco conocida detrás de sus canciones
CIUDAD DE MÉXICO, 10 de octubre de 2026.- El Foro Alaíde Foppa de la Feria Internacional del Libro del Zócalo de la Ciudad de México se convirtió en el escenario de una auténtica fiesta de celebración musical de la mano del reconocido músico, cantante y multiinstrumentista Olson Joseph.
Con su espectáculo titulado Ancestralia, el artista ofreció un recorrido sonoro que conectó las raíces africanas con las fusiones del jazz y la música afroamericana, logrando transformar una jornada literaria en una pista de baile colectiva.
Al inicio del concierto, los acordes comenzaron a sonar mientras los transeúntes y visitantes de la FIL se dejaban llevar por la curiosidad. Poco a poco, la maestría técnica y el carisma de los músicos en el escenario fueron atrapando la atención de los asistentes, quienes paulatinamente fueron llenando el foro hasta abarrotarlo.
Olson Joseph no estuvo solo en esta travesía. Contó con el respaldo de una alineación de primer nivel integrada por Abraham Calderón en el bajo y la dirección musical, Lu Rodríguez en la batería, Hugo Díaz en la guitarra y Ever Jair en los teclados. Juntos construyeron una atmósfera envolvente donde el blues, el jazz, el rock y los boleros fluyeron con naturalidad.
El repertorio del show Ancestralia incluyó una cuidada selección de temas que hicieron vibrar al público: desde clásicos e himnos del género como We Are All Children y The Thrill Is Gone, hasta composiciones propias llenas de identidad como N'ap Avanse, pasando por sorpresas del cancionero popular latinoamericano como Voy a apagar la luz"de Armando Manzanero.
Uno de los momentos más memorables de la presentación ocurrió cuando Olson Joseph se dirigió al público con entusiasmo y contundencia para hacerlos parte activa del ritual musical y con el ritmo tradicional de los work songs, el cantante logró que la audiencia se pusiera de pie y se uniera en una sola voz y ritmo.
Lo que comenzó como una escucha contemplativa culminó, tras una hora de concierto, en una verdadera fiesta popular donde la multitud terminó bailando y celebrando el poder conector de la música.