Amenaza cumplida. Rumbo al Autoritarismo.

San Lázaro la palabra AUTORITARISMO es una condición cada vez más cercana y real en nuestro país, y es un paso a la dictadura. Es cuanto.

Hace unos días se advirtió en este espacio de la tendencia, la amenaza, del Presidente Andrés Manuel López Obrador de ignorar la LEY, incluso cambiarla, para cumplir con las promesas y metas de la 4T, y dar JUSTICIA al “pueblo bueno y sabio”.

Para que no vuelva al poder el otro pueblo, el que disiente, el que se opone, el que está con los conservadores.

No mintió, es terco, necio, empecinado y… autoritario.

Él mismo aceptó “imponerse” a la LEY para lograr JUSTICIA, “aunque a eso le llamen autoritarismo”, como dijo el mandatario al hablar de lealtades a su persona y proyecto.

Lo que vemos en el actuar del presidente ya va más allá del centralismo, está por pasar del culto a la figura presidencial al autoritarismo, y a rumbo a una dictadura.

Busca imponer su voluntad como Jefe del Ejecutivo. Por encima de la LEY.

Domina y presiona al Poder Legislativo con una mayoría de Morena, intransigente y carente de argumentos, sometida a su capricho.

Ignora y amenaza al Poder Judicial si no cumple con sus órdenes, y ahora se deslinda de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Cuidado con mencionar en las mañaneras a las instituciones como el Instituto Nacional Electoral, protector de fraudes; u organizaciones civiles, maestros, campesinos, empresarios, ecologistas o feministas influenciadas por los enemigos del país; o a los medios al servicio del hampa y el conservadurismo.

Eso es motivo suficiente para despertar la ira y provocar las amenazas y descalificaciones del primer presidente democrático en México, según lo dijo él mismo ante la ONU.

¿Qué queda a los mexicanos para no perder a su Presidente y obtener un dictador?

Defender la autonomía de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y buscar un contrapeso real en el 2021 con la renovación de la Cámara de los Diputados.

Si se fracasa en ambos puntos, nos esperan un segundo trienio de imposiciones y caprichos presidenciales. Y, porque no, muchos años más de tres, ya lo hizo Maduro en Venezuela. ¿Quién lo va a impedir?

Por más que dijo Andrés Manuel López Obrador estar en contra de enjuiciar a los presidentes de 1988 a 2018, ahora una obsesión; por más que hable de transparencia, quiere menos control a sus decisiones, a sus gastos; por más que hable de combate a la impunidad, más la fomenta.

¿Y el pueblo? Si apoya su Tren Maya, su aeropuerto en San Lucia, y su refinería en Tres Bocas, es pueblo bueno, si pide respeto a sus derechos, si se queja de falta de apoyo, si pide encontrar a sus desaparecidos, si exige justicia por las víctimas, fondos para ciencia, salud, cultura o deporte, es pueblo dominado e influenciado por los conservadores, es pueblo malo.

Hasta para sus opositores hay oferta de JUSTICIA sin LEY, “si juntan 100 mil manifestantes… a Palenque, Chiapas”, no importa que la LEY diga que los puestos de elección ciudadana son irrenunciables.

Aun cuando el presidente ha demostrado no tener palabra, la suya debe ser la última Es la LEY, porque sólo así habrá JUSTICIA. Quien no esté de acuerdo que se vaya del país, dicen sus amlovers.

El Poder Judicial bajo presión y amenaza de ser enjuiciado por el “pueblo bueno”.

Es seguro que se declare inconstitucional e inaplicable la Consulta Popular que solicitó para enjuiciar o no a los expresidentes, porque es la LEY, porque no cumple con los requisitos constitucionales, pero respetar la LEY en este tema, para el presidente no significa respetar el Estado de Derecho, o a los Poderes de la Unión.

“Yo me deslindo y que cada poder asuma su responsabilidad, y en este caso va a ser el Poder Judicial que tiene que decidir”, dijo el Jefe del Ejecutivo, y lo del respeto entre Poderes de la Unión, es aplicable si se respeta al Ejecutivo, si los otros dos acatan sus instrucciones.

Y da órdenes: “Que la corte haga encuestas, que se salga a la calle a hacer entrevistas”.

Y advierte: “esto va más allá del margen estrecho de la legalidad y no deja de ser legal”.

Y amenaza: “vamos a reformar el artículo 35 constitucional”. Ya se adelantó el líder de la bancada de Morena en el Senado y presidente dela Junta de Coordinación Política de ese cuerpo legislativo, Ricardo Monreal Ávila, con una iniciativa para reducir los requisitos en las solicitudes de Consulta Ciudadana.

Pero de que se hace la Consulta, se hace, como sea, como referéndum, como encuesta “porque fue mi compromiso, que se lleve a cabo la consulta ciudadana y otros métodos democráticos”, subrayó el presidente en su mañanera previa al dictamen de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

La procuración de justicia, se aplica si no afecta y de manera discrecional. Pregunten a Emilio Lozoya o Rosario Robles.

La LEY se aplica si no afecta la imagen presidencial o el proyecto de la 4T, se liberan narcotraficantes para evitar matanzas, sólo se evitó una de las decenas de asesinatos grupales en este sexenio; se deja impunes a elementos de la Guardia Nacional si matan por accidente; no se persigue a agresores como las “feministas” que lesionaron a 44 mujeres policías y 14 civiles en su manifestación “porque no queremos presos políticos”.

El Legislativo, con sus mayorías al servicio del presidente.

La esperanza de impedir el avance del autoritarismo no está en el tercero de esos Poderes, el Legislativo.

A pesar de las promesas del Presidente de respetar “algunos” fideicomisos, la palabra del mandatario otra vez demostró su nula valía.

Ya no fueron 54, sino 109 los fideicomisos que en la propuesta aprobada por la mayoría de Morena y sus partidos satélites en la Cámara de los Diputados, van a desaparecer, para que el Presidente, vía Secretaría de Hacienda, administre esos recursos, más de 67 mil millones de pesos, a discreción del Ejecutivo.

Los legisladores de oposición en las cámaras de Diputados y Senadores, sumaron su rechazo a la medida al manifestado por  investigadores, estudiantes, deportistas, científicos, humanistas, defensores de derechos humanos, y todos aquellos que ven en la medida la desaparición de cualquier esperanza de desarrollo para el país.

Y qué, el Presidente ya dijo, además necesita el dinero para los mega proyectos sexenales, Tren Maya, Aeropuerto de Santa Lucía y refinería en Tres Bocas.

Sin contar lo que se tiene que “invertir” en el año de festejos por 700 años de la fundación de Tenochtitlán, 500 años de la Conquista y 200 años de la consumación de la Independencia.

No sólo exige recursos este festejo autoría del presidente, también disculpas del gobierno español para los indígenas humillados durante 500 años, hace 200.

Todos están invitados, los 193 países miembros de la ONU pueden participar en alguno de los 12 megaeventos, 65 ceremonias o cientos de actos a celebrarse de febrero a octubre de 2021.

Bueno hasta el director general del IMSS, Zoé Robledo, dejo a un lado su responsabilidad en el sector salud en plena pandemia de Covid 19, para asumirse como “representante del presidente de la República en esta Comisión Presidencial para la Conmemoración de Hechos, Procesos y Personajes Históricos de México”.

Y también se necesita dinero, puede ser que el del Fideicomiso de Incine, para financiar al actor Damián Alcázar quien anunció que trabaja en una película acerca de la 4T que podría llevar por título “Pueblo Bueno”.

San Lázaro No es que esté despeinado, es que mi cabello tiene libertad de expresión, frase de Mafalda en homenaje a su creador Joaquín Salvador Lavado, conocido como Quino, QEPD.