CIUDAD DE MÉXICO, 25 de junio de 2016.- Con el propósito de evitar que desaparezca el pulque, alumnos de la Escuela Superior de Comercio y Administración (ESCA), Unidad Santo Tomás del Instituto Politécnico Nacional (IPN), crearon la empresa pulquera Orgullo Tepejano a través de la cual pretenden vender el producto artesanal embotellado.

Se informó en un comunicado que, el grupo, conformado por cinco alumnos de primer grado de la carrera de Relaciones Comerciales de la ESCA, tiene como misión impulsar la producción de pulque, un producto cien por ciento mexicano que pretende reposicionarse en el gusto de las personas.

Entre los objetivos del proyecto destaca que a futuro se pueda exportar la bebida a diversos países y con ello participar en la promoción de la cultura mexicana.

Otra meta de los estudiantes es establecer las bases para crear fundaciones y asociaciones de apoyo a personas en situación de pobreza en las zonas donde se produce el pulque.

El proceso de producción del pulque, que utilizaron los politécnicos, se basa en la forma artesanal y comienza con un cuidado especial de los cultivos de maguey para que después de un año se empiece el raspado y extracción de aguamiel, misma que se lleva a la empresa para realizar el proceso de fermentación, empaquetado y distribución.

Los estudiantes politécnicos explicaron que su empresa está pensada para conservar la tradición de un producto cien por ciento mexicano, que por años ha luchado por mantenerse en el gusto de la gente.

Quieren que su producto Orgullo Tepejano compita en el mercado de bebidas alcohólicas y que su principal rival sea la cerveza.

La empresa fue creada por Fernanda Muñoz González, Claudia Viviana González Gutiérrez, Lizbeth Alejandra Ortiz Treviño, Julio César Trejo Rivas y Luis Antonio Ramírez Ponce.

Se señaló, en el comunicado, que el pulque es una bebida alcohólica fermentada tradicional de México, que se elabora a partir de la fermentación del mucílago –popularmente conocido en México como aguamiel–, obtenido del maguey pulquero. En lengua otomí se le conoce como ñogi, en la purépecha como urapi y en náhuatl meoctli.