CIUDAD DE MÉXICO, 9 de octubre de 2019.- Entre llantos, sollozos, aplausos y porras, José José es despedido en el Palacio de Bellas Artes al compás de sus canciones que le dieron la fama internacional a lo largo de más de cincuenta años. 

“Sí se pudo, sí se pudo”, vitoreaban seguidores y fanáticos de todas las edades, que se dieron cita en el máximo recinto cultural del país, cargando pancartas con mensajes de despedida, pósters y discos que contiene sus máximos éxitos.  

“Estamos con tu familia”, se escuchó gritar a señoras seguidoras, seguido de un: “a Sarita no la queremos ver en México”, en advertencia por la polémica en la que se vio envuelta la entrega del cuerpo de uno de los máximos cantantes e intérpretes mexicanos, tras su muerte el pasado 28 de septiembre, a la edad de 71 años. 

Y es que tal como lo anunció, la gran ausente en el homenaje Qué triste fue decirnos adiós, organizado por el Gobierno de México, a través de la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), fue Sara Sosa, hija de su viuda Sara Salazar. 

La primera Guardia de Honor fue montada por su ex esposa Anel Noreña y sus hijos José Joel y Marysol, envueltos en la canción La nave del olvido, uno de sus mayores éxitos, escrita por el compositor argentino Dino Ramos, interpretada esta vez por la Orquesta Sinfónica Nacional, bajo la dirección de Enrique Ramos. 

Le siguió la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, acompañada de la titular de la Secretaría de Cultura federal, Alejandra Frausto Guerrero, y el capitalino, José Alfonso Suárez del Real, y demás autoridades de gobierno, familiares e invitados especiales.

“En el mundo y Clavería hoy se gritará tu nombre”, dice parte de una de las melodías a cargo del Trío Sensontle de Huachinango, Puebla, que estuvo amenizando con éxitos como O tú o yo, de Luis Gómez Escolar, y Tu Primera Vez, de José María Napoleón, mientras miles de seguidores y fanáticos continúan ingresando al Palacio de Bellas Artes para dar el último adiós  a José José.