
Traumatismo craneoencefálico y fracturas causan muertes en el Ceremonia
OXCHUC, Chis., 26 de enero de 2018.-Bajo un clima de tensión, dolor e impotencia, cerca de cinco mil indígenas tzeltales inhumaron los cuerpos de Obidio López Sántiz, Víctor Sántiz Gómez y Francisco Méndez Gómez, quienes fueron asesinados con armas de alto poder por paramilitares, luego de dar un plazo de 72 horas para que detengan y castiguen a los autores intelectuales del triple homicidio o harán justicia con sus propias manos.
Con el puño en alto y al grito de «hasta la victoria siempre», los tzeltales corearon: justicia, justicia, justicia, frente a los ataúdes de Víctor Sántiz Gómez y Obidio López Sántiz, quienes fueron cubiertos con la bandera nacional como parte del homenaje que les rindieron por su lucha a favor de la justicia y democracia.
De acuerdo a la versión de las autoridades tradicionales, la muerte de sus tres compañeros, presuntamente por un grupo paramilitar liderado por María Gloria Sánchez Gómez y su esposo, Norberto Sántiz López, no quedará impune. En caso de que el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, no ordene la detención y castigo “no habrá paz en Oxchuc”.
En el mismo acto, en donde estuvo presente el presidente municipal tradicional, Oscar Gómez López, señalaron que el Gobierno utiliza a la fuerza de seguridad interna, “habrá derramamiento de sangre, ya que no permitirán más abusos y excesos de poder”.
El pueblo de Oxchuc amaneció literalmente paralizado, los comercios no abrieron sus puertas, la carretera permanece cerrada, no hay movimiento de transporte y un grupo de más de 500 personas se encuentran en la entrada principal de esa localidad para frenar un eventual ataque por los presuntos paramilitares.
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