Desmantelan inmuebles de distribución de drogas en Iztapalapa y Tláhuac
CIUDAD DE MÉXICO, 2 de enero de 2026.- Pasó un día en calma. La Ciudad de México recibió el nuevo año sin contratiempos, el 1 de enero solo una contingencia ambiental desaceleró los ánimos por la contaminación. Terminó el día en paz.
Pero las entrañas de la capital del país saben bien de movimientos, de una ciudad caótica, acelerada, que se rige entre tráfico, cuerpos a prisa y los sorpresivos fenómenos que recuerdan que aquí, en la CDMX, no se puede dormir tranquilo.
A las 7:58 horas de este viernes 2 de enero, un mensaje en los teléfonos celulares alertó a toda la República: “sismo severo” se leía.
En la capital vino un segundo susto, pues las alertas sísmicas sonaron en diferentes alcaldías.
Después del sismo del 19 de septiembre de 2017, la respuesta ha cambiado y hoy los capitalinos, saben que deben salir de sus hogares o centros de trabajo para ponerse a salvo.
Los cerca de 6 grados de la mañana no importaron, ni los pijamas.
Las calles vacías con las que inicia el año nuevo se llenaron en pocos minutos de personas asustadas, algunas con crisis nerviosas, pero todas sorprendidas. No es septiembre.
Es enero y la CDMX comienza con baguetes del recalentado en lugar de un bolillo “pal´susto”.
De acuerdo con el Sismológico Nacional, el temblor ocurrió a 15 kilómetros al suroeste de San Marcos, en Guerrero, a las 7.58 horas.
A las 7:58 de la mañana de este viernes la alerta sísmica sonó en Palacio Nacional lo que obligó a detener momentáneamente la Mañanera del Pueblo.
La mandataria federal desarrollaba su conferencia cuando el temblor encendió los altavoces: "Uy, está temblando", dijo Sheinbaum Pardo y de inmediato salieron todos los asistentes del Salón Tesorería.




