CIUDAD DE MÉXICO, 25 de noviembre de 2021.- En un crítico, pero muy sentido y reflexivo discurso que pronunció la activista mexicana Olimpia Coral Melo desde la tribuna de la Cámara de Diputados, acusó a los partidos políticos de ser estructuras patriarcales que, dijo, se ensaña con las mujeres; asimismo, evidenció a funcionarios que, en su momento, obstaculizaron en algunos congresos locales la llamada Ley Olimpia que castiga el acoso digital.

Coral Melo fue invitada a la Sesión Solemne en San Lázaro con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y en un discurso que originalmente sería de 10 minutos y fue de más de 30, donde no fue interrumpida en ningún momento por el presidente de la Mesa Directiva, exigió parar la violencia de género, terminar con la visión machista para legislar en favor de las mujeres, específicamente en materia de aborto legal para que éste, dijo, sea una realidad.

Se refirió al camino que tuvo que seguir la Ley Olimpia y los muchos obstáculos que pusieron los Congresos estatales, donde el común denominador fue el sesgo machista con la que se trataba el tema.

Evidenció, no solo que en estados como Guerrero se solapa a funcionarios violadores, sino que un diputado en esa entidad, (aunque no dijo su nombre completo) de apellido Sandoval, es decir, Pablo Almícar Sandoval, en su paso por el Congreso local, no apoyó e incluso, plagio la iniciativa solo para minimizar la lucha feminista.

“En Guerrero, no solo solapan violadores en cargos públicos, sino también borran a las mujeres; mis compañeras en Guerrero se enfrentaron a un diputado de apellido Sandoval, quien plagió la Ley Olimpia y minimizó la lucha que ellas llevaban por años, y poco después una guardiana del patriarcado, como diría Marcela Lagarde, me pidió por teléfono que calmara a mis compañeras para defender a ese diputado.

“(…) Nosotras no nacimos con derechos, tuvimos que pelearnos uno a uno y ello incluye el reconocimiento penal de la violencia digital, que tardó años y representó también la resistencia de muchos legisladores que en su momento nos prejuzgaron, nos agredieron y nos cerraron la puerta”, aseveró.

Afirmó que la Ley Olimpia no solo es un conjunto de reformas, sino una causa para que niñas y mujeres estén seguras también en Internet, y aunque reconoció que todavía falta mucho por hacer, enfatizó que no se debe decir que la lucha de las mujeres no sirve de nada; al respecto, reconoció el acompañamiento y el apoyo de muchos grupos feministas pues dijo que, no es solo su lucha, sino la de muchas mujeres violentadas cada minuto y que ahora alzan la voz.

Con la atención de todos los legisladores, a los que ella misma les pidió pusieran atención a su discurso sino no podría empezar a darlo, Olimpia Coral no olvidó la crítica a la clase política de quienes dijo, “los partidos políticos son como mi ex, a veces ya no les creo nada” y los llamó estructuras patriarcales que se ensañan con las mujeres que han creído en ellos.

Y directamente se fue con las legisladoras, de quienes dijo que muchas también han sufrido violencia política para llegar al lugar que ocupan o bien para estar en un espacio que erróneamente se había calificado solo para los hombres.

“Si contáramos las historias de violencia política que tuvieron que vivir, callar, soportar cada una de las mujeres que están aquí sentadas en este palacio como nuestras diputadas, seguro no alcanzaría el periodo de sesiones para contar sus historias. Por esa razón no olviden compañeras, no olviden que este espacio donde están sentadas, que conquistaron, no puede traicionar a las mujeres que las eligieron”, sostuvo.

Sobre la despenalización del aborto, afirmó que es urgente despenalizarlo para que no haya más mujeres que sean encarceladas por abortar, y a la par de esta ley, de manera preventiva, exigió también que exista una educación sexual integral, además de generar una política de anticonceptivos que no dañen la salud de las mujeres.

“Nos hicieron creer que parir es nuestro destino y mienten; el máximo poder patriarcal es por la privatización de los cuerpos de nosotros, de los cuerpos de las mujeres, y no sé por qué muchos de ustedes no lo entienden”, subrayó.

Refirió que en este tema las que más mueren son las mujeres pobres, en situación vulnerable, como las indígenas, ancianas, las precarizadas e incluso, dijo, muchas diputadas, servidoras públicas y mujeres que me escuchan, también han abortado en clandestinidad y nos han hecho sentir culpables por ello.

Se refirió a la organización Provida y criticó la visión que tiene hacia las mujeres que buscan decidir sobre su cuerpo, pues sostuvo que ser próvida no se reduce a un solo tema, “ser próvida es donar órganos, donar sangre, adoptar y no comprar animales, no obligar a una niña de 12 años a parir. No somos asesinas, asesinos son ustedes, del aborto clandestino las que mueren son mujeres”.

Olimpia recordó su historia y destacó que, el feminismo le salvó la vida y el apoyo de su familia, pero, sobre todo, de su madre; cuando fue exhibida a través de un video íntimo, obviamente sin su consentimiento, que le mostraron a toda su familia, padres, hermana, tíos, primos y fue señalada en la sierra de Puebla como la “gordibuena de Huauchinango”.

“Yo estoy viva gracias a mi mamá, que cuando difundieron ese vídeo sexual sin mi consentimiento no me culpó. Una tarde de domingo, cuando estábamos a punto de ver una película en mi sierra norte de Puebla, llegaron a mi casa a mostrarle a toda mi familia ese video sexual; mi mamá en lugar de reclamarme, pegarme, correrme de la casa, me dijo: hija, tú querías que este video lo difundieran todos y todas, le contesté que no, y me dijo mi mamá: entonces, mi amor, no es tu culpa, tú no hiciste nada malo.

“Y me dijo una frase icónica, que disculpen que la voy a decir: hija mía, tú no hiciste nada malo. Todas y todos cogemos, tu hermana coge, tu papá coge, tu tío coge, tus maestros cogen, el Ministerio Público que te juzgó y no te quiso levantar la denuncia, también coge, ustedes también cogen, diputadas y diputados.

“La diferencia es que a mí me ven coger o me vieron coger como ven coger a decenas de mujeres cuando consumen prostitución, o cuando pagan en los mercados de explotación sexual por nuestros cuerpos. La diferencia es que nosotros no queríamos que nos vieran, la diferencia es que fue sin nuestro consentimiento”, relató ante la mirada y atención de legisladores y medios.

Reiteró que las mujeres que luchan en las calles no son histéricas, sino históricas, porque lucharán hasta que sea necesario, “hablamos y hablamos mucho, compañeras, que se callen los señores, los privilegiados, los abusadores y los políticos y las instituciones que encubren a agresores. Que se jodan ellos, porque nosotras ya lo entendimos todos. Ya lo entendimos todo a partir de este momento”.

Tras este sólido y fuerte mensaje, las demás participaciones quedaron opacadas, sin embargo, se refrendó el compromiso de no abandonar la lucha feminista y acompañarlas con una visión abierta, de respeto y sin prejuicios, ahora esperar que el discurso se convierta en hechos.