CIUDAD DE MÉXICO, 3 de agosto de 2020.- Aunque "como dicen ustedes en México: 'hay mucho pendejo'" que obstaculiza lo justo y el progreso y en su novela Mongo Blanco atraviesa el infierno de la trata de esclavos del Siglo 19 de la mano del Gran Negrero Malagueño, Pedro Blanco Fernández de Trava, el español Carlos Bardem no pierde la esperanza de que al final, casi siempre, se impone ese pasito hacía adelante.

Pues, ejemplifica, la pandemia que vivimos es una prueba, dado que convivimos con gente que deja la piel para salvar la vida de otros y con irresponsable, auténticos pendejos y malas personas que niegan todo, no se preocupan de ponerse cubrebocas; lo cual es una constante en el ser humano y hay que vivir con ello.

En el libro del historiador por formación, actor reconocido y hermano de Javier Bardem toca varios temas y uno de ellos, fundamental, es tratar de comprender el mal absoluto, cómo hay seres humanos que ejercen el mal toda su vida y cómo hay otros que lo sufren, y para ello es paradigmático que la relación más perversa, malvada, desigual y  atroz que se pueda dar entre dos personas, es la que hay entre un amo y un esclavo.

"Soy de los que piensa que como decía (Antoine) Lavoisier de la energía, la esclavitud ni desaparece ni se destruye, sólo se transforma y se ha puesto al día en muchos aspectos; formas de esclavitud literal y equiparables a las que yo toco en el libro y otras mucho más modernas como la trata de blancas o la precarización del trabajador: cuando laboran por salarios de miseria y encadenados a contratos basura", externa y explica desde Madrid, España, en entrevista con Quadratín México, vía Zoom.

La obra histórica Mongo Blanco hojea 607 páginas que cuentan cómo era el esclavismo, desde el rapto de una mujer o un hombre en África, hasta su muerte en un ingenio azucarero de Cuba, desde las vivencias de Pedro Blanco y la participación de España en la trata transatlántica a principios del Siglo 19.

"Hay que tener en cuenta que Pedro Blanco fue un personaje real y que muchas veces hago un símil, que quizá no es muy riguroso, históricamente, pero si muy ilustrativo: fue el Pablo Escobar de la trata de esclavos, la transformó, revolucionó, escaló y modernizó en muchos aspectos.

"Y los dueños de esos ingenios eran esclavistas españoles y los surtían negros españoles, y en esos negocios participaban desde la Reina Regente María Cristina de Borbón, siempre hay un Borbón de por medio es estas cosas, hasta la Iglesia, las diputaciones provinciales y la gente más común.

"La economía esclavista teñía todas las relaciones sociales y económicas de la época. Si tú y yo hubiéramos vivido en la Habana en 1830, seguramente hubiéramos sido esclavistas, que era el sistema que imperaba y lo que el poder te transmitía", detalla Carlos Bardem, quien al inicio de la pandemia estaba en México filmando, algo de lo "que no puedo hablar".

Mongo Blanco es lanzado en México por el Fondo de Cultura Económica, en España ya tienen su sexta edición y recientemente fue galardonado con el Premio Espartaco, en la Semana Negra de Gijón, España.

"Ahora lo releo a las luz de lo que pasa en el mundo con el Black Lives is Matter. Es interesante y creo le da un nuevo valor a la novela, porque necesitamos entender cómo se operaba la trata de esclavos, qué era el esclavismo, por qué hay una herida en tantas sociedades y en el mundo por el esclavismo; porque no olvidemos que el racismo es una construcción intelectual posterior al esclavismo", ilustra desde el otro lado de su computadora.

Y, complementa, es una novela que da con detalle una información, bastante rigurosa, sobre cómo se genera esa herida que sigue palpitando desde Alaska a Tierra de Fuego y en todas las sociedades en donde hay población negra.

Carlos Bardem publicó su primer libro, Durango Perdido, en 1997; Muertes Ejemplares, su primera novela, fue finalista del Premio Nadal en 1999; su segunda obra, Buziana o el Peso del Alma, obtuvo el Premio Destino-Guion en 2002; en 2005 lanzó La Bardem, memorias de su madre, Pilar, y en 2009 escribió Alacrán Enamorado, que llegó al cine en 2013.

Y comparte, en la charla, que escribe otra novela que no tiene nada que ver con Mongo Blanco, pues es muy actual, con thriller y bastante humor negro: "la estoy rematando".