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CIUDAD DE MÉXICO, 24 de noviembre de 2016.- Con el objetivo de erradicar el fenómeno de la pobreza, en todas sus formas y dimensiones, el titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, pidió que se tengan mayores responsabilidades para conseguirlo.
Durante el evento de XXI Congreso y Asamblea General de la Federación Iberoamericana del Ombudsman (FIO), el Ombudsman nacional recordó que la comunidad internacional lanzó el compromiso para realizar estas acciones en beneficio de las comunidades.
Para alcanzar estas metas, dijo, se reconoció que la erradicación de la pobreza, incluida la pobreza extrema, es el mayor desafío al que se enfrenta el mundo y constituye un requisito indispensable para la sostenibilidad.
“Los mecanismos no jurisdiccionales de solución de controversias y la difusión de los derechos humanos, abonan a la construcción de la ruta hacia la justicia social, el acceso a los servicios sociales y la participación de los más pobres, prestando siempre especial atención a las niñas, niños y adolescentes, las mujeres, los adultos mayores y las personas con discapacidad.
“Como todos sabemos es facultad de los Ombudsperson, en los ámbitos nacional, estatal, regional, autonómico o provincial, mantener una estrecha coordinación con los demás órganos de carácter jurisdiccional y de otra índole encargados de la promoción y protección de los derechos humanos, en nuestros países; ahí es en donde debemos incidir y actuar para erradicar la pobreza”, dijo.
Ante Defensores del Pueblo, Procuradores, Proveedores, Razonadores, Comisionados y Presidentes de Comisiones Públicas de Derechos Humanos de 15 países iberoamericanos, el González Pérez, invitó a sus homólogos a explorar todas sus posibilidades de actuación inmediata y recordó el papel trascendental que juegan en su implementación.
“El compromiso político, la justicia social, el acceso a los servicios sociales y la participación de los más pobres en el proceso de adopción de decisiones en sus comunidades en condiciones de igualdad, prestando especial atención al sufrimiento de las niñas, niños y adolescentes, las mujeres, los adultos mayores y las personas con discapacidad, son, entre otras, condiciones imprescindibles para erradicar la pobreza.
“Y no olvidemos que la pobreza, a su vez, detona una diversidad de problemáticas sociales; las zonas con los índices de violencia más elevados son también algunas con los más altos índices de desigualdad y marginación, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) lo ha señalado”.