Suma México segundo empate en nueva era
CIUDAD DE MÉXICO, 7 de febrero de 2026.- El Levi’s Stadium será el escenario de una revancha histórica entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots, este domingo en el Super Bowl 60, reviviendo el duelo mítico de 2015, ganado por los de la Conferencia Americana.
Los Seattle Seahawks cuentan con equilibrio, redención y su gran fortaleza radica en la precisión de su mariscal de campo, Sam Darnold, quien consiguió cuatro mil 48 yardas por aire esta temporada, como quinto lugar de la National Football League (NFL).
Sin embargo, su talón de Aquiles es la pérdida de balones, con 28 entregas en temporada regular, por lo que son vulnerables si no cuidan el ovoide; además, su juego terrestre con Kenneth Walker III es inconsistente, lo que pone demasiada presión sobre el brazo de Darnold.
Los Patriots de Mike Vrabel tienen juventud y un muro defensivo como principales fortalezas, además de ser la sorpresa del año.
Su mayor virtud es una defensa asfixiante liderada por el colombiano Christian González, quien con una intercepción selló el pase a este Super Tazón, pues fue en los últimos minutos de la final de la Conferencia Americana, cuando Dever buscaba, al menos, el empate, que no consiguió.
Y el quarterback novato, Drake Maye, demuestra una madurez impropia de su edad, con un ataque que castiga los errores rivales, pero su debilidad más marcada es su bajón en playoffs.




