CIUDAD DE MÉXICO, 31 de marzo de 2018.- Ante la mirada de miles de personas reunidas en la Macroplaza de Iztapalapa, Jesús ascendió para reunirse con Dios, su padre.

Esto, como parte de la 175 representación de la Pasión de Cristo, que concluyó con la Resurrección al tercer día de ser crucificado.

En la escena, el nazareno mostró los agujeros de los clavos con que fueron clavadas sus manos en la cruz, la cual se pareció a través de pantallas gigantes para el público que acudió desde temprana hora a la demarcación para presenciar el evento.

El actor encargado de representar a Cristo fue subido en un arnés y elevado con una grúa para escenificar la cúspide de este pasaje bíblico.