CIUDAD DE MÉXICO, 29 de octubre de 2020. — México tiene una tarea pendiente para fomentar el uso de los abonos naturales en lugar de los fertilizantes químicos, ya que 67 de cada 100 unidades de producción usan los segundos.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) dieron a conocer los resultados de la Encuesta Nacional Agropecuaria (ENA) 2019, con el propósito de continuar ofreciendo estadísticas de las actividades agrícolas y ganaderas del país para conocer qué, cómo y cuánto se produce en el campo mexicano.

En un comunicado, el Inegi puntualiza que esta cuarta edición de la ENA da continuidad a los ejercicios de 2012, 2014 y 2017 y para su desarrollo, el INEGI contó con el apoyo de recursos por parte de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), toda vez que la Encuesta ofrece información vinculada con los programas prioritarios de esta dependencia.

Mientras el marco censal agropecuario está conformado por un total de 4,650,783 unidades de producción, el marco de la ENA 2019 cuenta con 3,662,827 unidades que producen 29 productos representativos del país y de sus distintas regiones (24 agrícolas y cinco pecuarios). De este último marco, se seleccionó la muestra para la Encuesta con 69 mil 124 unidades de producción.

Principales resultados

Uno de los aspectos destacables de la ENA es que recaba fuentes de las tecnologías agropecuarias, en este sentido, puede observarse que prevalece el uso de fertilizantes químicos sobre el uso de abonos naturales, ya que, en 2019, el 67.4 por ciento de las unidades de producción dijeron utilizar los primeros, mientras que el 24.4 por ciento emplea los abonos naturales. El 60.2 por ciento utiliza coa o azadón, mientras que sólo el 29.2 por ciento emplea sembradoras.

La ENA 2019 ofrece información sobre el destino de los productos agrícolas; el 47 por ciento de las unidades de producción agrícola que producen granos (maíz, trigo, frijol, arroz y sorgo) venden toda o parte de su producción, lo que representa 87.4 por ciento del volumen total de la misma.

El 53.1% de las unidades de producción de granos se comercializan con intermediarios, 25.1% directamente con el consumidor y el resto con otros destinatarios.

En cuanto a autoconsumo de granos, 27.5 por ciento de las unidades dedican su producción para consumo de ganado, 75.4 por ciento para consumo familiar y 58 por ciento a la obtención de semilla para siembra.

Por lo que corresponde a la información por estratos de superficie sembrada, las unidades de producción de hasta cinco hectáreas participan con 44.8 por ciento de la superficie cultivada con maíz blanco; con 32.4 por ciento de la superficie sembrada de maíz amarillo y con 30.7 por ciento de la destinada a la siembra de caña de azúcar. En la superficie sembrada de arroz y de trigo grano, dichas unidades tienen menor participación, respecto a la superficie sembrada total, con el 8.6 por ciento y el 2.4 por ciento, respectivamente.

La producción del maíz grano se da en mayor proporción en las unidades con superficie sembrada mayor a cinco hectáreas que en las más pequeñas, siendo mayor el porcentaje en el caso del maíz amarillo (84.4 por ciento) que en el maíz blanco (75 por ciento ).

La producción de trigo se da casi toda (99 por ciento) en unidades de producción que cuentan con superficies sembradas mayores a cinco hectáreas.

En cuanto al frijol de riego, las unidades mayores a cinco hectáreas participan con el 88.5 por ciento de la superficie sembrada. La producción de frijol de temporal se concentra en las unidades que cuentan con menos de 30 hectáreas de superficie sembrada, con el 66.7 por ciento.

Respecto a la tecnología de bovinos, aplicada para incrementar la cantidad y mejorar la calidad de la producción, se puede apreciar que la vacunación es utilizada por el 74.8 por ciento de las unidades de producción, la desparasitación interna también por 74.8 por ciento, y el baño contra parásitos de la piel por 64.6 por ciento. El uso de alimento balanceado es por el 35.1 por ciento de las unidades.

Según la ENA 2019, 8.4 por ciento de las unidades de producción obtuvieron algún crédito o préstamo. La mayor parte de los productores destinaron el crédito para la compra de materia prima (87.1 por ciento) y pago de mano de obra (41.7 por ciento), mientras que 5.1 por ciento se destinó para la compra de maquinaria o equipo.

Se estima que 820 mil 441 unidades de producción utilizan algún sistema de riego para los cultivos de interés de la ENA 2019. En cuanto al riego, el principal sistema utilizado es por gravedad o rodado, reportado por 74.9 por ciento del total de unidades de producción, principalmente mediante canales de tierra.

Del total de personas que contribuyen en el desarrollo de las actividades agropecuarias, 12.4 por ciento son el propio productor, 25.4 por ciento corresponde a mano de obra no remunerada, en donde se incluyen familiares del productor; 57.1 por ciento corresponde a la mano de obra remunerada, que pueden ser trabajadores contratados por jornada, por corto tiempo o por largo plazo, y 5.1 por ciento corresponde a la mano de obra dependiente de otra razón social.

En 2019, 37.7 por ciento de las unidades utilizaron alguna TIC. De éstas, la más usadas son el teléfono celular, utilizado por 88.1 por ciento de las unidades de producción, seguido por el teléfono fijo, con 19.8 por ciento. El Internet sólo fue aprovechado por el 7.9 por ciento de las unidades de producción.

La principal problemática es el alto costo de insumos y servicios como son: combustible, energía eléctrica, semillas, fertilizantes, mano de obra, etcétera, los cuales fueron reportados por 73.8 por ciento de las unidades de producción y la dificultad para la comercialización debido a precios bajos fue reportada por el 33.1 por ciento de las unidades.

El 17 por ciento de los productores agropecuarios, responsables de la toma de decisiones en las unidades de producción son mujeres y 83 por ciento son hombres. El 89.9 por ciento de los productores tienen 40 años o más. El 23.1 por ciento de los productores hablan alguna lengua indígena. De estos, 17 por ciento son mujeres y 83 por ciento son hombres.

La ENA 2019 ofrece tabulados con sus correspondientes indicadores de precisión estadística, minimonografías, infografías e información con mayor detalle a través del laboratorio de microdatos y de los datos abiertos.

Para dar contexto a los resultados, en la página del INEGI en internet http://www.inegi.org.mx/programas/ena/2019/ se incluye una presentación con los resultados obtenidos, la metodología utilizada para el desarrollo de la encuesta, el cuestionario, el glosario y los metadatos.