
Promueve MC garantizar a menores de edad derecho a convivencia familiar
CIUDAD DE MÉXICO, 21 de julio de 2016.- El consejero político del PRI, Armando Barajas Ruiz, entregó este jueves a la Comisión Nacional de Justicia Partidaria del tricolor una solicitud mediante la cual pide se inicie un procedimiento sancionador y suspensión temporal de los derechos partidarios de los gobernadores de Veracruz, Javier Duarte, de Chihuahua, César Duarte y de Quintana Roo, Roberto Borge, con miras a la expulsión del partido de comprobarse lo que llamó “conductas contrarias a los documentos básicos del Revolucionario Institucional”.
Barajas Ruiz, quien es presidente de la corriente Solidaridad, organización adherente al PRI, pidió que el partido actúe tal y como se comprometió el nuevo líder nacional, Enrique Ochoa Reza, y que pase “del dicho, al hecho”, por lo que llamó a la dirigencia a crear el Órgano Anticorrupción lo antes posible para analizar la presunta responsabilidad de los mandatarios estatales en actos de desvío de recursos, lo cual, dijo, influyó en la derrota que sufrió el PRI en esas entidades en los pasados comicios del 5 de junio.
El dirigente político mencionó que existen 26 denuncias presentadas por la Auditoría ante la PGR, de las cuales 23 son de Veracruz, “entonces, si ya existen las averiguaciones previas, quiere decir que existen elementos suficientes de que hay desvío de recursos en esos estados, ese tipo de desvíos trajo como consecuencia que la propia comunidad votara en contra de nosotros”, aseveró.
El priísta confió en que la solicitud de 10 hojas que entregó, proceda ante las denuncias que ya existen en contra de estos gobernadores, ya que, dijo, esto permitirá al PRI ir más allá de las promesas.
“Nosotros vamos a tratar desde la organización a nivel nacional, de estar promoviendo este tipo de acciones para que se realicen en cada uno de los estados y se logre lo que los dirigentes del partido están diciendo, que haya una fiscalización a todos los funcionarios emanados del PRI, esa es la idea”, apuntó.
Y es que en el primer mensaje de Ochoa Reza como presidente del PRI y luego en entrevistas a los medios de comunicación, dijo enfáticamente que en su partido emprenderían una lucha contra la corrupción y no solaparían actos de ese tipo de gobiernos emanados del tricolor.
“Los priístas debemos de ser garantes de la honestidad de los gobiernos que salen del PRI, tenemos que ser exigentes con la fiscalización, la rendición de cuentas y la transparencia, no se puede tapar el sol con un dedo, los primeros lastimado con actos de corrupción dentro de gobiernos priistas, somos los propios militantes del PRI, los ciudadanos tienen la razón, tenemos que ser extraordinariamente exigentes en que los gobiernos del PRI sean los más transparentes y rindan cuentas”, expresó en aquella ocasión Enrique Ochoa Reza en declaraciones a Quadratín México.
En el documento entregado, Armando Barajas hace referencia a diversas denuncias que recaen sobre los gobernadores, entre las que destaca la realizada por la rectora de la Universidad Veracruzana, Sara Ladrón en contra de Javier Duarte por no pagar subsidios por dos mil 76 millones de pesos desde el 2003; otra más por el Sistema de Administración Tributaria ante la PGR por contratos celebrados por dependencias estatales con empresas fantasmas por la compra de productos y bienes que debían destinarse a la población vulnerable.
Mientras que en lo que se refiere al gobernador de Chihuahua, César Duarte, refirió que éste tiene 17 denuncias en su contra por irregularidades detectadas por la Auditoría Superior de la Federación, lo que constituye un hecho público notorio, señaló.
Respecto al mandatario de Quintana Roo, Roberto Borge, indicó que, en 2014, tres años después de tomar protesta, se interpuso una denuncia penal en su contra ante la PGR por mal uso de recursos públicos, además de que el Congreso de la Unión solicitó a la Auditoría Superior investigar los recursos federales entregados en 2015 a su gobierno por más de 16 mil 700 millones de pesos.
Cabe recordar que Armando Barajas y su corriente Solidaridad, fueron de los priistas inconformes con la elección de Enrique Ochoa Reza como presidente nacional del PRI, al grado de interponer una impugnación argumentando la no acreditación de los 10 años de militancia en el partido de Ochoa Reza.
En esa ocasión, el priísta publicó un video como prueba de su argumento en el que aparece el exdirector de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), al ser entrevistado para ser consejero electoral en 2010 y donde asegura no ser militante del PRI.
Pero no es la única ocasión que Barajas ha intentado “poner orden” en su partido, ya que es el mismo que solicitó la expulsión de Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, el ex dirigente del PRI en el entonces Distrito Federal y quien fuera acusado de liderar una red de prostitución, lo cual, dicho sea de paso, nunca se le comprobó.