Reprocha Bolaños-Cacho ausentismo de diputados
CIUDAD DE MÉXICO.— Para resolver la falta de claridad ante casos de animales atropellados, la diputada Luisa Fernanda Ledesma Alpízar propuso la creación de una ruta de atención para auxiliar a seres sintientes lesionados en hechos de tránsito en la Ciudad de México.
La iniciativa busca que, ante el atropellamiento de un animal, la ciudadanía sepa a quién llamar, las autoridades sepan cómo actuar y exista un procedimiento coordinado para su rescate, canalización y atención médico-veterinaria.
La propuesta establece un deber de auxilio para la persona conductora y sanciona la omisión intencional cuando, pudiendo solicitar ayuda sin ponerse en riesgo, decida deliberadamente abandonar al animal lesionado en la vialidad.
A través de un Protocolo de Atención a Seres Sintientes Lesionados en Hechos de Tránsito en la Ley de Protección y Bienestar de los Animales de la Ciudad de México, la iniciativa traduce el reconocimiento legal de los animales como seres sintientes en mecanismos concretos ante emergencias.
La legisladora enfatizó que declarar que los animales sienten fue un paso fundamental, pero ahora es indispensable contar con una respuesta práctica para brindarles auxilio cuando quedan heridos en la vía pública.
La propuesta articula las capacidades de dependencias como la Secretaría del Medio Ambiente capitalina (mediante la Agencia de Atención Animal), la Secretaría de Seguridad Ciudadana (a través de la Brigada de Vigilancia Animal) y las Alcaldías, sin necesidad de crear nuevas estructuras burocráticas.
El protocolo abarca desde la recepción y ubicación del reporte, medidas para preservar la seguridad vial y evitar un segundo atropellamiento, hasta el rescate seguro por personal capacitado, el traslado y el seguimiento del caso.
La atención inicial del ser sintiente no dependerá de que se identifique de inmediato a un tutor o responsable, lo que protege de manera directa a animales comunitarios, abandonados o perdidos. De igual forma, el proyecto prevé procedimientos específicos y diferenciados para la atención de fauna silvestre o especies que ameriten un manejo especializado por su tamaño o condición.
En cuanto al deber de auxilio, la iniciativa aclara expresamente que no se busca sancionar el accidente de tránsito en sí ni se interpretará que solicitar ayuda implique una presunción de responsabilidad. Tampoco se obligará a las personas a manipular al animal ni a poner en riesgo su integridad física; la obligación se dará por cumplida al dar aviso oportuno a las autoridades en cuanto sea posible.
Finalmente, la sanción administrativa por omisión intencional aplicará únicamente cuando la autoridad compruebe que el conductor sabía que el animal estaba lesionado, tenía la posibilidad material de pedir ayuda sin correr riesgo y, aun así, decidió abandonar al ser sintiente sin activar los mecanismos de emergencia.




